por Makf | 2 Nov, 2025 | Angeles en Acción
Autor: P. Angel Peña O.A.R
La BEATA ANIELA SALAWA era una humilde empleada de hogar de una familia polaca. Durante los últimos meses, antes de su muerte, ocurrida el 2 de marzo de 1922, recibió muchas consolaciones de su ángel guardián.
Ella era muy devota de Jesús Eucaristía y todo el tiempo libre de que disponía, lo aprovechaba para ir a visitar a Jesús a la iglesia más cercana.
En la tarde del 15 de junio de 1921, se fue a la iglesia de san Nicolás, cuando el sacristán estaba para cerrar la iglesia. Él le dijo que se apresurara, pues tenía que cerrar. Ella fue a un lugar discreto, a la capilla de santa Ana.
Cuando el sacristán llegó para decirle que ya era hora de salir, no la vio por ningún sitio; revisó bien toda la iglesia y no la encontró. Pensando que había salido, cerró la puerta y se fue a su casa.
A la mañana siguiente, dice él, miro bien a ver si hay alguien dentro de la iglesia antes de abrir y no veo a nadie. Y, cuando voy a abrir la sacristía, encuentro a Aniela, arrodillada delante del Santísimo Sacramento cerca de la imagen de san José.
Ella estaba radiante y parecía en éxtasis. Yo me pregunté por dónde había entrado32.
Aniela escribió en su Diario, escrito por obediencia a su director espiritual, lo que pasó aquella noche.
Simplemente que le había pedido a su ángel guardián que la hiciera invisible para poder quedarse toda la noche a adorar a Jesús sacramentado.
Y el ángel la había hecho invisible a los ojos del sacristán. Fue beatificada por el Papa Juan Pablo II en 1991.
32 Wojtczak Alberto, Angela Salawa, Postulazione generale dei frati minori conventuali, Roma, 1984, p.
296.
por Makf | 2 Nov, 2025 | Angeles en Acción
Autor: P. Angel Peña O.A.R
MARÍA LATASTE (1822-1847) fue una gran mística francesa. Ella escribe:
Existe la más íntima unión entre los hombres y ángeles, y debe ser una unión para siempre.
Dios ha creado al hombre y lo ha confiado a la custodia de los ángeles.
Los ángeles permanecen a su lado. Todos los hombres tienen un ángel custodio por voluntad del Padre del cielo…
Los ángeles alejan de nosotros los males del cuerpo y del alma, luchan contra nuestros enemigos y nos incitan a obrar el bien, llevan nuestras oraciones a Dios y escriben nuestras buenas acciones en el libro de la vida.
Rezan por nosotros y nos acompañan hasta nuestra muerte y después de ella hasta que lleguemos al cielo.
Nuestro ángel nos seguirá siempre por todas partes, cada día de nuestra vida, y nos presentará ante Dios al final de nuestra existencia31.
31 Darbins Pascal, Vie et oeuvres de soeur Marie Lataste, Ed. Tequi, Paris, 1974, p. 15 ss.
por Makf | 2 Nov, 2025 | Angeles en Acción
Autor: P. Angel Peña O.A.R
ANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS decía a su hermana Celina en carta del 26 de abril de 1894:
Jesús ha colocado cerca de ti a un ángel del cielo, que te guarda siempre.
Él te lleva en sus brazos por miedo a que tu pie tropiece contra las piedras.
Tú no lo ves y, sin embargo, es él quien desde hace veinticinco años ha preservado tu alma y ha conservado tu blancura virginal; es él quien aleja de ti las ocasiones de pecado…
Fue él quien se te mostró en un sueño misterioso que tuviste en la infancia:
Veías a un ángel llevando una antorcha, caminando delante de nuestro querido padre. Sin duda, quería hacerte conocer la misión que habrías de cumplir más tarde…
Celina, no temas las tormentas de la tierra… Tú ángel de la guarda te cubre con sus alas y en tu corazón reposa Jesús, pureza de las vírgenes.
Jesús duerme y el ángel permanece en su misterioso silencio. Sin embargo, están ahí con María, que te esconde también bajo su manto30
30Carta 140.
por Makf | 2 Nov, 2025 | Angeles en Acción
Autor: P. Angel Peña O.A.R
En la vida de SAN JUAN BOSCO se cuenta que el 31 de agosto de 1844, la mujer del embajador de Portugal debía ir de Turín a Chieti; pero, antes de emprender el viaje, fue a confesarse con san Juan Bosco, que le dijo que rezara tres veces la oración del ángel de la guarda antes del viaje para que su ángel la asistiera en los peligros.
En determinado punto del camino, los caballos comenzaron obstinadamente a desobedecer al cochero y, al final, la diligencia y los viajeros se vieron envueltos en una caída tremenda.
En tanto que las señoras gritaban, una puertecilla de la carroza se abrió, las ruedas chocaron contra un montón de cascajo, el coche se empina y arroja a cuantos iban dentro y la portezuela abierta se hace pedazos.
El cochero saltó del pescante, las viajeras se ven en peligro de ser aplastadas, la señora resbala por tierra de manos y cabeza, y los caballos siguen corriendo desbocados.
En este punto, la señora recurrió una vez más a su ángel…
En resumen, las viajeras sólo tuvieron que reajustarse los vestidos y el cochero amansar a los caballos. Todos siguieron a pie, comentando vivamente lo sucedido29.
29 Molinaris M., Florecillas de Don Bosco, Madrid, 1978, p. 45.
por Makf | 2 Nov, 2025 | Angeles en Acción
Autor: P. Angel Peña O.A.R
En la vida de la BEATA MARIAM (1846-1878), la pequeña árabe, carmelita descalza, se cuenta que un día, por las calles de Jerusalén, se le acercó un joven muy hermoso. Ella tenía unos quince años.
El joven le habla con fervor de la castidad perfecta por amor a Dios. Algunos días después, lo vuelve a encontrar y le dice que se llama Juan Jorge y la invita a ir al santo Sepulcro. Ella le dice que quiere hacer allí el voto de virginidad perpetua, si él también lo hace.
Y los dos hacen el voto de castidad perfecta para siempre.
Antes de despedirse, Juan Jorge le habla a Mariam de las grandes etapas de su vida futura.
Dos años más tarde, se encontrarán en Mangalore, en la India, un poco antes de su profesión perpetua como religiosa carmelita descalza.
Entonces, ella comprende que Juan Jorge es un ángel de Dios, como lo fue Rafael para Tobías28.
28 Brunot Amédée, Mariam, la petite arabe, Ed. Salvador, Mulhouse, 1984, p. 26.
por Makf | 2 Nov, 2025 | Angeles en Acción
Autor: P. Angel Peña O.A.R
La BEATA ANA CATALINA EMMERICK (1774-1824) en sus visiones y revelaciones dice:
El ángel me exhortaba a ofrecer todas mis privaciones y mortificaciones por las almas benditas del purgatorio, las cuales no pueden valerse por sí mismas y son cruelmente olvidadas y abandonadas por los hombres.
Yo enviaba muchas veces a mi ángel custodio al ángel de aquellos a quienes veía padecer para que él los moviese a ofrecer sus dolores por las benditas almas.
Lo que hacemos por ellas, al punto se convierte en consuelo y alivio para ellas. ¡Son tan dichosas y se quedan tan agradecidas!26.
Una vez, debiendo cruzar un puente muy estrecho, miraba con gran temor lo profundo de las aguas que corrían debajo; pero mi ángel custodio me guió felizmente a través del puente.
En la orilla había una trampa para ratones y en torno a ella saltaba un ratoncillo; de pronto, se sintió tentado de morder el bocado que veía y quedó preso en la trampa.
“Oh desventurado, dije yo, que por un bocado sacrificas la libertad y la vida”.
Y mi ángel me dijo: “así obran los hombres, cuando por un corto placer ponen en peligro el alma y la salud eterna”27.
26 Ana Catalina Emmerick, Visiones y revelaciones, Ed. Guadalupe, México, 1944, primera parte, libro
1, p. 184.
27 ib. p. 173.