3» Ángeles de Dios

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

Los ángeles son buenos y son servidores de Dios. Hay millones de ángeles, adorando a Dios delante de su trono.

Así lo dice el Apocalipsis: Oí la voz de una multitud de ángeles alrededor del trono, de los Vivientes y de los Ancianos.

Su número era de miríadas de miríadas y millares de millares (Ap 5, 11) Y repiten sin descanso día y noche: Santo, Santo, Santo. Señor, Dios todopoderoso…

Y adoran al que vive por lo siglos de los siglos y arrojan sus coronas delante del trono diciendo:

Eres digno, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder, porque Tú has creado el universo y por tu voluntad lo que no existía fue creado (Ap 4, 8-11).

Ellos se sentirán felices de que nos asociemos a ellos en la adoración a nuestro Dios y Señor.

Por eso, cuando vamos a una iglesia, pensemos que hay millones de ángeles, adorando a Jesús Eucaristía, y asociémonos a ellos adorando a nuestro Dios.

2» Angeles caídos

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

Ciertamente, los demonios existen y son millones. Son ángeles caídos que se rebelaron contra Dios.

En mi libro La vida es una lucha contra el mal, he hablado sobre este tema. Contra ellos tenemos que luchar a brazo partido, pues, como nos dice san Pablo:

Nuestra lucha no es contra la sangre y la carne, sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los malos espíritus (Ef 6, 12).

Los demonios luchan para alejarnos de Dios y atraernos a su reino de maldad y llevarnos a vivir en su compañía eternamente en el infierno. Pero con la ayuda de Dios podemos vencerlos.

El padre Giovanni Salerno, misionero en las alturas de los Andes peruanos del Sur del Perú, cuenta que, en una ocasión, se le presentó una pobre mujer, que le quería entregar a su niño, suplicándole con lágrimas en los ojos, que le encontrara alguien que lo adoptara en Europa, y se lo dejó.

Esta pobre mujer era una “esclava”. Su patrona, una maestra, era la dueña del pueblo, dueña de las vacas, dueña de todo: una verdadera déspota del pueblo; y, cuando supo el hecho, desencadenó un infierno contra mí, obligando a la mamá del niño a buscarme para que se lo devolviera.

Pero no pude devolvérselo, porque ya lo había entregado yo al juez de paz de Cotabambas. Aquella patrona sembró en todo el pueblo pesadas calumnias contra mí…

Valiéndome del hecho de que el juez de paz me había entregado a mí aquel niño y que, por lo tanto, según la ley, el niño era mío, decidí ir al pueblo (para arreglar la situación).

Pero llegado a la entrada del poblado, el caballo no pudo dar un paso más.

Con su cabeza hacía grandes esfuerzos para avanzar; pero, inútilmente, pues parecía como si tuviese delante de sí una muralla que no podía atravesar.

Entonces, bajé del caballo, recé una oración de liberación contra el maligno y rocié al caballo con agua bendita.

Hecho esto, el caballo volvió inmediatamente a galopar. Todas las personas esperaban que sucediera una tragedia, pero no: aquel niño, dejado libre por la patrona, corrió a echarse en mis brazos.

Ahora es un joven que vive en Italia, adoptado por una maravillosa pareja de esposos1.

Podría narrar muchas anécdotas acerca del demonio.

Por ejemplo, Satanás se ensañó conmigo y empezó a inquietarme y atormentarme con terribles temores y angustias, que llegaron a enfermarme del corazón y ninguna medicina podía devolverme la serenidad y la salud a tal punto que, solamente con mucho esfuerzo y sin levantarme de la cama, lograba celebrar la santa misa.

Pero le rezaba a la Virgen María, le rezaba, le rezaba…

Oraba y no me cansaba de rezar rosario tras rosario todo el día. Pero, cuando la situación se agravó, le pedí a Alipio, el chofer de la Misión, que me llevara al Cuzco y desde allí a Lima.

A mitad del camino a Cuzco, paramos para un poco de descanso.

Fue entonces, mientras bajaba del coche, cuando sentí que una fuerza misteriosa dejaba mi cuerpo; sentí algo así como un ser que salía de mi cuerpo, al mismo tiempo que volvían a mí el vigor y la alegría de vivir2.

Recuerdo que un sacerdote fue a bendecir una casa y, al llegar a cierta habitación, donde se había practicado la ouija y adivinación, no podía entrar a bendecirla, como si una fuerza poderosa se lo impidiera.

Invocó a Jesús y a María y pudo entrar, encontrando en uno de los cajones de la habitación unas figuras de diablos, que habían usado en sesiones de magia. Por eso, es bueno bendecir las casas y los coches para pedir la protección de Dios.

Especialmente, hay que bendecir los lugares donde hayan practicado magia o hechicería y quemar los objetos que se hayan usado.

Se puede decir la siguiente oración, echando agua bendita:

Señor, visita esta habitación, aparta de ella todas las asechanzas del enemigo, que tus santos ángeles habiten en ella y nos guarden en tu paz. Amén.

Recordemos que el demonio es poderoso, pero más poderoso es Dios. Y cada ángel puede detener el poder maléfico de todos los diablos juntos, pues actúa con el poder de Dios.

Este mismo poder nos ha dado Jesús a nosotros, si actuamos con fe: El que crea en mí, expulsará demonios (Mc 16, 17).

¡Cuántos accidentes se evitarían y de cuántos daños nos libraríamos, si invocáramos con fe la ayuda de nuestro ángel!

1 Salerno Giovanni, Misión andina con Dios, Ed Edibesa, Madrid, 2002, p. 78.
2 ib. p. 79.

1» Ángeles falsificados

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

Los ángeles son seres personales, espirituales, servidores y mensajeros de Dios (Cat 329).

Son criaturas personales e inmortales y superan en perfección a todas las criaturas visibles (Cat 330).

Por eso, es muy triste ver a mucha gente que tiene un concepto totalmente equivocado de los ángeles y que nunca buscarán su amistad, porque no creen que sean personas; sino que los confunden con energías o con fuerzas impersonales, incapaces de pensar ni de actuar por sí mismos.

Lamentablemente, si uno va a una librería, podrá encontrar libros sobre ángeles, que dan suerte y dinero o que ayudan a tener éxito. Eso parece ser lo único que les interesa a algunos.

Otros consideran a los ángeles como esclavos automáticos del hombre, de modo que todo lo que le pidan será automáticamente concedido. Según ellos, pueden contestar preguntas sobre cualquier tema o pueden ayudar en cualquier cosa, como si fueran robots que actúan sin inteligencia y sin libertad.

Pero nada más lejos de la realidad. Los ángeles son buenos, pero no esclavos. Ellos obedecen a Dios y están a su disposición para servirnos.

Hay quienes confunden a los ángeles con sus propios sentimientos. Hablan de ángeles interiores y de ángeles exteriores. Incluso, les ponen los nombres más disparatados que se puede imaginar.

Unos dicen que hay ángeles encargados de los signos del zodíaco o de cada día de la semana o de cada mes o año, de cada color o de cada sentimiento.

En fin, unas ideas totalmente equivocadas, alejadas de la doctrina católica.

No faltan quienes dan cursos y charlas para aprender a comunicarse con ellos. De modo que sólo los iniciados pueden hacerse entender y ayudar por ellos.

Algunos dicen que hay que poner seis velas y seis vasos con seis peticiones y esperar cierta hora para que vengan a ayudarnos.

En el libro Jugando con los ángeles de Hania Czajkowski, se ofrece la mejor manera de conseguir consejos de los ángeles y una buena comunicación con ellos.

Es un juego mágico en el que se combinan dos series distintas de cartas (en total son 104) para conversar con los ángeles y conseguir las respuestas que necesitamos a nuestros problemas.

En ese mismo libro, se incluye un Botiquín de primeros auxilios angélicos, destinado a curar todas las heridas del alma con mucha dosis de cariño y ternura angelical.

Pareciera que, en este caso concreto, pudiera conseguirse cualquier cosa de ellos por medio de cartas, que contienen oráculos con todas las respuestas a nuestras preguntas y necesidades.

Otros dicen que la comunicación con ellos puede hacerse por medio de sueños o de meditación transcendental o de oraciones especiales.

Hablan de realizar ciertos ritos para mejorar la comunicación como ponerse cierta ropa, pues cada color atrae a cierto tipo de ángeles.

Algunos hablan de cristales angelicales, que están llenos de energía angélica y que sirven para comunicarse con ellos.

Por supuesto que estos cristales u otros objetos de comunicación cuestan dinero y no son para los pobres.

También se venden talismanes y objetos llenos de energía angelical para defenderse de los enemigos. En algunas tiendas se venden esencias de ángeles y líquidos de distintos colores para comunicarse con distintas categorías de ellos.

Algunos, que se consideran especialistas en el tema, dicen que el color rosa es especial para comunicarse con el ángel custodio; el azul es para comunicarse con los ángeles que sanan; el rojo para comunicarse con los serafines…

Según ellos, hay ángeles especializados en conseguir novio o sanar el cáncer o el sida o los problemas de garganta o de estómago.

Otros son especialistas en enseñar a ganar dinero fácilmente o en conseguir trabajo. Hay ángeles, que son apropiados para cada profesión. Ángeles para arquitectos o ingenieros o abogados, médicos, etc.

Normalmente, estos sabios, o mejor sabidos, en el tema de los ángeles, aceptan la reencarnación y creen que hay ángeles para los hombres de esta vida y para las sucesivas vidas que seguirán.

¡Hablar de ángeles y de reencarnación! ¡Algo totalmente contradictorio para un cristiano!

Los seguidores de la Nueva Era hablan de que no hay ángeles caídos o demonios. Todos son buenos; los demonios, dicen, no son malos. Y mezclan a los ángeles con el ocultismo y, a veces, afirman que son extraterrestres o reencarnaciones de hombres superiores, que ya pasaron por este mundo…

En cuanto a opiniones, parece que todo vale.

Pero nosotros no podemos creer en tantas barbaridades, que pueden llevarnos a la confusión o a la negación de la existencia de estos seres puros y hermosos, que son nuestros compañeros de camino y que Dios nos ha dado como amigos para ayudarnos en nuestras luchas y dificultades de la vida.

Por eso, seleccionemos los libros que leemos, tengamos prudencia en no asistir a cursos o charlas sobre ángeles de sectas o grupos no católicos y, sobre todo, aprendamos lo que dice la Iglesia en el Catecismo y lo que nos dicen los santos, que han vivido en íntima unión con los ángeles y son un ejemplo para nosotros.

Nota.- Cat se refiere al Catecismo de la Iglesia católica.

» Introducción

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

En este libro queremos insistir en la importancia de ser amigos de nuestro ángel custodio y, en general, de todos los ángeles, pues los ángeles son tan reales como lo es el aire que respiramos. Ellos nos aman y nos cuidan.

Son fuertes y hermosos, más brillantes que el sol. Son puros y llenos de amor. Por eso, deberíamos sentirnos orgullosos de su amistad.

En un primer libro, Tu amigo el ángel, he hablado ya de este tema, pero es tan grande mi amor a ellos que he querido profundizar más con la esperanza de que haya más católicos amigos de los ángeles.

¿Alguna vez les hemos agradecido su ayuda y protección?

¿Alguna vez nos acordamos de invocarlos y de que nos ayuden en los momentos difíciles de la vida?

¿Nos acordamos de saludar y amar a los ángeles de los que nos rodean?

Son muchas las preguntas que podríamos hacer ¡Ojalá seamos conscientes de la importancia de los ángeles y de la eficacia de ser sus amigos!

Estimado lector, te deseo que seas amigo de todos los ángeles, especialmente, de tu ángel custodio.

Vale la pena aceptar la amistad que nos brindan y ofrecerles también nuestra amistad. Los ángeles están siempre vigilando y ayudando. Nunca están ociosos, pero esperan tu llamada para entrar en acción en tu favor.

Por eso, te deseo un buen viaje por la vida en compañía de los ángeles.

    "En la misa estás junto a los ángeles"

    (San Juan Crisóstomo)

31» Bibliografía

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

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Vigorelli Piero, Miracoli, Ed. Piemme, 2002.

30» Conclusión

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

Después de haber considerado algunos aspectos de la Eucaristía y, especialmente, sobre la adoración a Jesús sacramentado, podemos decir que Jesús el hombre-Dios, el amigo inseparable de los hombres, quiere ser nuestro amigo y nos espera cada día en el sagrario de nuestras iglesias.

Todo lo que hagamos para demostrarle nuestro amor será poco. Y Él nos recompensará con inmensas bendiciones, más allá de lo que podemos pensar o imaginar.

Jesús Eucaristía, como hemos dicho, es el tesoro más grande del mundo y no sólo debemos defenderlo de aquellos que lo niegan o no le dan importancia, sino que debemos valorarlo para enriquecernos con tantas bendiciones que sigue derramando sobre quienes lo aman, lo visitan, lo adoran y lo reciben en comunión.

Mi mejor deseo es que Tú, amado lector, seas uno de los mejores amigos de Jesús Eucaristía.

¡Ojalá que, a partir de ahora, tomes en serio a Jesús y creas firmemente que Él te está esperando cada día en la Eucaristía!

Que Él te bendiga por medio de María.

Saludos de mi ángel. Tu hermano y amigo para siempre. P.

Ángel Peña O.A.R.
Agustino recoleto

29» Oración

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

Oh Jesús, presente en la Eucaristía, quisiera ser la pequeña gota de agua que cae en el cáliz y se transforma, junto con el vino, en tu sangre divina.

Quisiera ser una pequeña partícula del pan que, en la misa, se convertirá en tu cuerpo santo.

Quisiera ser una gota de tu mar, un granito de la arena de tu playa infinita y una migaja de tu pan eucarístico para así pertenecerte por entero sin condiciones y así darme contigo a mis hermanos.

Gracias, Señor, por haberme hecho comprender que Tú eres la única fuente de alegría del universo y que, sin Ti, nadie puede ser feliz.

Gracias por haberte quedado tan cerca de mí en el sagrario, donde puedo ir todos los días a visitarte.

Gracias, porque cada vez que voy a visitarte me encuentro con tantos millones de amigos, como son los ángeles que te acompañan y te adoran en cada sagrario.

Gracias, Señor mío, por la fe que tú me has regalado.

Gracias por ser católico, y por haber comprendido que la alegría de la vida tiene un nombre y se llama Jesús Eucaristía.

28» Un sueño

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

Un día, estando delante de Jesús sacramentado, pensaba en un mundo ideal.

Soñaba que en todas las parroquias del mundo había una capilla hermosa y acogedora de adoración perpetua a Jesús Eucaristía, donde, por turnos, los amigos de Jesús iban a visitarlo y a adorarlo, día y noche.

¡Qué feliz se sentía Jesús y cuántas gracias derramaba sobre el mundo entero!

Y seguía soñando que todas las iglesias católicas del mundo estaban abiertas durante todo el día para facilitar la adoración y las visitas a Jesús sacramentado.

Y soñaba que todos los católicos eran amigos de Jesús y todos los días lo visitaban y le manifestaban su amor en las iglesias y se acercaban a recibirlo en la comunión.

Y soñaba que todos los cristianos del mundo se convertían a la fe católica, porque no podían vivir sin la presencia real de Jesús Eucaristía, la mayor fuente de bendiciones del mundo entero.

Por último, soñé que todos los hombres del mundo se hacían católicos y la tierra se convertía en un cielo, pues todos eran verdaderos católicos, amigos de Jesús Eucaristía.

Entonces, la tierra era como la antesala del paraíso y todos eran felices, amando a Dios y a todos los hombres como hermanos en Jesús.

Pero me desperté y me llevé una gran desilusión al ver que mi sueño distaba mucho de la realidad.

¿Cuántos cristianos hay en el mundo? ¿Cuántos católicos?
Sólo 1.100 millones.

¿Cuántos de los católicos son verdaderos amigos de Jesús Eucaristía?

¿Cómo está el mundo en que vivimos?

Hacen falta más amigos de Jesús, hacen falta más sagrarios en la tierra.

Es preciso que haya más sacerdotes y más católicos dispuestos a dar su vida por su fe.

Hace falta mucho todavía para que en el mundo haya más amor y más felicidad.

Por eso, al menos, que cada uno se ponga a disposición de Jesús, y sea un apóstol de la Eucaristía para que no se cierren los sagrarios ni las iglesias por falta de sacerdotes o por falta de fieles que lo visiten.

¡Hagamos todo lo posible para hacer realidad el sueño de un mundo lleno de amor a Jesús Eucaristía!

27.2» Adoración perpetua – Experiencias de muchas partes del mundo

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

La experiencia, recogida de muchas partes del mundo, indica las innumerables gracias recibidas por las parroquias, las familias y personas que cumplen sus turnos de adoración en horas santas, al menos, semanales.

El Padre Justo Antonio Lofeudo cuenta que en Mexico, visitando las familias para comprometerlas a la hora santa se encontró con una señora divorciada, dentista, profesora universitaria, con mucho trabajo, y que decía no tener tiempo ni para ir a misa los domingos; pero se comprometió una hora a la semana. Se anotó los domingos de 10 a 11 de la noche.

Un tiempo más tarde, le envió una tarjeta de agradecimiento y le decía que, normalmente, estaba una hora y media o más, pues se sentía como enamorada de Jesús y cada domingo, cuando llegaba la hora de la cita con el Señor, el corazón le latía de emoción.

Cuenta también el caso de un camionero al que no le gustaba ir a la iglesia, pero aceptó sustituir durante dos semanas, en la hora santa semanal, a su cuñada, que debía viajar.

Cumplió su compromiso y, después, se fue a anotar él mismo a la parroquia, porque decía:

No sé, no puedo explicarlo, pero ahí he sentido una paz que nunca antes había conocido.

El Padre Martín Lucía y sus misioneros tienen como misión abrir capillas de adoración perpetua en todo el mundo. Y han abierto capillas en lugares de mayoría musulmana como Pakistán, Kazakistán, e, incluso, en el mismo Moscú.

En Corea del Sur estas capillas son muy numerosas.

En Filipinas hay, al menos, 500 capillas con adoración perpetua.

El cardenal Vidal, arzobispo de Cebú, en Filipinas, decía:

Yo admiro a los sacerdotes alrededor del mundo que han establecido la adoración perpetua en sus parroquias y a los obispos que la estimulan en sus diócesis.

El único que no quisiera que Jesús sea adorado día y noche y que haría cualquier cosa por impedirlo es Satanás mismo.

La adoración perpetua al Santísimo es la solución a nuestros problemas de disminución de vocaciones, de desintegración familiar y de abandono de la fe de muchos de nuestros hermanos132.

Un día, estaba el santo Padre Juan Pablo II en una reunión en la basílica de santa Anastasia de Roma, con los sacerdotes de Roma.

Entonces, el padre Alberto Pacini le dijo: Santo Padre, dentro de un mes vamos a comenzar en santa Anastasia la adoración perpetua al Santísimo Sacramento.

En ese momento, el Papa saltó de su silla, levantó ambos brazos y, luego, comenzó a aplaudir. ¡Se sintió emocionado!

¡Ojalá que cunda el ejemplo por todas partes! ¡Las bendiciones que recibiremos serán inmensas, mucho más allá de lo que podamos pensar o imaginar!

El mismo Dios, por boca de san Pablo, nos ha dicho que es poderoso para hacer que abundemos copiosamente (en bendiciones y gracias) mucho más de lo que podemos pedir o pensar (Ef 3, 20).

Personalmente, estoy convencido de que en los lugares donde hay adoración perpetua, noche y día, o al menos adoración diurna perpetua, disminuyen los vicios y crímenes, y la gente se acerca más a Dios.

Sería muy interesante hacer una encuesta sobre la noche del Jueves Santo, cuando en todas las iglesias católicas está expuesto Jesús sacramentado en los monumentos solemnes, para verificar que esa noche hay menos accidentes y menos problemas sociales que otras noches del año.

De hecho, muchos párrocos han constatado que muchas casas de citas o de juegos fueron desapareciendo, poco a poco, desde la implantación de la adoración a Jesús sacramentado. ¿Por qué?

Porque el amor de Jesús es más poderoso que todas las bandas de malhechores y que todas las fuerzas del infierno reunidas contra Él.

El obispo san Juan Neumann (1811-1860) presentó a los sacerdotes de Filadelfia (USA) la propuesta de tener expuesto el Santísimo durante cuarenta horas por parroquias, pero ellos pensaron que era demasiado peligroso, pues había mucha delincuencia en la ciudad.

Una semana después de presentar la propuesta, se incendió su casa y todo quedó reducido a cenizas menos dos papeles, en los que había escrito sus planes para la devoción de las cuarenta horas.

Y Jesús le dijo: Si yo puedo salvar un par de papeles del fuego, ¿cómo no voy a poder proteger a la gente que venga a adorarme al Santísimo Sacramento?

Tan pronto como la devoción de las cuarenta horas comenzó a extenderse, empezó a disminuir sensiblemente la delincuencia en la ciudad.

Una hora de adoración semanal parece poca cosa, pero, unida a la de otros hermanos, hace que juntos formemos un ejército invencible contra el mal.

El Papa Juan Pablo II decía:

El mal nunca consigue la victoria definitiva. El misterio pascual confirma que, a la postre, vence el bien; que la vida prevalece sobre la muerte y el amor triunfa sobre el odio133.

En el amor, que tiene su fuente en el Corazón de Jesús, está la esperanza del futuro del mundo134.
132 Ramírez Josefino y Martín Lucía, Cartas a un hermano sacerdote, Ed. Misioneros del Santísimo Sacramento, Plattsburgh, New York, p. IX.
133 Memoria e identidad, Ed. la esfera de los libros, Madrid, 2005, p. 74.
134 ib. p. 208.

27.1» Adoración perpetua – Antedecentes

Autor: P. Angel Peña O.A.R  

La adoración perpetua, permanente, día y noche, en algunas iglesias o capillas, tiene antecedentes en las cofradías del Santísimo Sacramento, nacidas a raíz de la institución de la fiesta del Corpus Christi en 1264.

Pero, hasta el siglo XV, no fue una práctica generalizada la Exposición del Santísimo, seguida de la adoración.

En el siglo XIII surgió la adoración de las Cuarenta Horas para adorar a Jesús expuesto en la custodia durante cuarenta horas seguidas en una iglesia, y después se continuaba en otras iglesias.

En 1534 esta devoción tuvo un gran impulso en Milán y el Papa Clemente VIII extendió esta costumbre a toda la Iglesia en 1592.

A partir de 1594, comienzan a fundarse Asociaciones y Congregaciones destinadas específicamente a la adoración perpetua al Santísimo Sacramento.

Actualmente, son muchas las Congregaciones religiosas dedicadas a la Adoración perpetua.

Entre ellas: la Orden de san Norberto, las Sacramentinas y Sacramentinos, Adoratrices perpetuas del Santísimo Sacramento, Religiosas de la adoración perpetua, Benedictinas de la adoración perpetua, Clarisas de la adoración perpetua, Adoratrices perpetuas guadalupanas, Religiosas de la cruz del Sagrado Corazón de Jesús, Siervas del Espíritu Santo de adoración perpetua y muchísimas otras.

Es interesante resaltar que, durante los siglos diecisiete y dieciocho, en algunas diócesis de Francia, en todas las iglesias y capillas tenían adoración perpetua.

Por ejemplo, en la diócesis de Chartres a partir de 1658, en Amiens (1658), Lyon (1667), Evreux (1672), Rouen (1700), Boulogne (1753).

Esta adoración perpetua se interrumpió con la Revolución francesa y fue restaurada, especialmente, en 1848 por influencia del famoso pianista convertido Hermann Cohen, carmelita descalzo y gran apóstol de la Eucaristía.

Actualmente, en casi todas las diócesis del mundo hay algunas capillas de adoración perpetua y muchas de adoración diurna.

El ideal es que hubiera adoración perpetua en todas las iglesias.

Así lo manifestó el Papa Juan Pablo II en junio de 1993 en el Congreso Eucarístico internacional de Sevilla:

Deseo que el fruto de este Congreso sea establecer la adoración perpetua en cada parroquia y en cada comunidad cristiana del mundo entero.

¿Nos imaginamos que en cada parroquia y comunidad religiosa hubiera una capilla de adoración perpetua, día y noche, las veinticuatro horas del día a Jesús sacramentado? El mundo sería un paraíso.

Pero muchos católicos no están dispuestos a hacer turnos de adoración, tienen miedo a los ladrones; algunos sacerdotes no quieren complicarse la vida con más trabajos y preocupaciones… Y Jesús sigue abandonado y poco amado.

Y, en vez de crearse capillas nuevas de adoración perpetua, se cierran iglesias por falta de fieles o de sacerdotes, o están cerradas durante el día.

El Padre Martín Lucía, sacerdote norteamericano, misionero de la adoración perpetua y fundador de la Sociedad misionera apostólica Nuestra Señora del Santísimo Sacramento, va por todo el mundo con sus misioneros, promoviendo en todas partes la adoración perpetua.

Él dice:

Sepan que cada minuto que le regalan a Jesús en adoración, Él lo toma y lo bendice y derrama sobre el mundo bendiciones inmensas…

Conozco hombres que vienen a saludar a Jesús de madrugada, antes de comenzar su trabajo.

Hay señoras, que cambian su itinerario al ir a hacer las compras y pasan por la capilla para adorar unos momentos a Jesús.

Hay novios que acompañan a su novias en su turno de adoración…

Debemos formar una cadena inquebrantable de amor a Jesús, para que nunca esté solo, y las capillas estén abiertas las 24 horas del día, todos los días del año, para que quien lo desee pueda ir a visitar a Jesús a cualquier hora del día o de la noche.

Una capilla de adoración perpetua es como un faro de luz en la noche del mundo y hay que hacer todo lo posible para que el mundo esté lleno de luces.

El Papa Juan Pablo II quiso dar el ejemplo y el 2 de diciembre de 1981 inauguró en la basílica de San Pedro del Vaticano una capilla de adoración perpetua.

En muchas parroquias, ya han comenzado con la adoración diurna.

Pero hay que comprometer a cada católico consciente a que dedique, al menos, una hora semanal con compromiso (tal hora concreta) para visitar a Jesús sacramentado.

De este modo, entre todos se pueden completar las 24 horas del día y hacer todos unidos una adoración perpetua.

Una hora a la semana no es mucho pedir, pues Jesús nos podría decir como a los apóstoles:

¿No habéis podido velar una hora conmigo? (Mt 26, 40).

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