por Makf | 22 Sep, 2025 | Proverbios
[ 1. ][ 2. ][ 3. ][ 4. ][ 5. ][ 6. ][ 7. ][ 8. ][ 9. ][ 10. ][ 11. ]
[ 12. ][ 13. ][ 14. ][ 15. ][ 16. ][ 17. ][ 18. ][ 19. ][ 20. ]
[ 21. ][ 22. ][ 23. ][ 24. ][ 25. ][ 26. ][ 27. ][ 28. ][ 29. ]
[ 30. ][ 31. ]
Capítulo 26
1 Como nieve en verano y lluvia en la cosecha, así de mal le sienta la gloria al insensato.
2 Como revolotea el pájaro y vuela la golondrina, así no alcanza una maldición gratuita.
3 El látigo para el caballo, el freno para el asno, y la vara para las espaldas del insensato.
4 No respondas al insensato según su necedad, no sea que también tú te asemejes a él;
5 responde al insensato según su necedad, no sea que pase por sabio a sus propios ojos.
6 Se mutila los pies, bebe sinsabores, el que envía mensajes por medio de un necio.
7 Como las piernas vacilantes del rengo, así es un proverbio en boca de los necios.
8 Como sujetar una piedra en la honda, es tributar honores a un insensato.
9 Espina en la mano de un borracho es un proverbio en la boca de los insensatos.
10 Arquero que hiere a todos los que pasan es el que toma a sueldo a un insensato o a un borracho.
11 Como el perro vuelve sobre su vómito, así el insensato reincide en su necedad.
12 ¿Has visto a un hombre que se tiene por sabio? Se puede esperar más de un necio que de él.
13 El perezoso dice: «¡Hay un león en el camino! ¡Un león por las plazas!.
14 La puerta gira sus bisagras y el perezoso sobre su lecho.
15 El perezoso hunde su mano en el plato y se fatiga de sólo llevarla a la boca.
16 El perezoso se tiene por más sabio que siete personas que responden con acierto.
17 Como agarrar de las orejas a un perro suelto, es entrometerse en una disputa ajena.
18 Como un loco que arroja al azar teas y flechas mortíferas,
19 así es el hombre que engaña a su prójimo y después le dice: «¡No era más que una broma!».
20 Sin leña se apaga el fuego, y si no hay un detractor se apacigua la pelea.
21 Carbón para las brasas y leña para el fuego es el pendenciero para atizar una disputa.
22 Las palabras del detractor son como golosinas que bajan hasta el fondo de las entrañas.
23 Escorias de plata aplicadas a un vaso de barro son los labios melosos con un corazón maligno.
24 El que odia finge con sus labios, pero alberga engaño en su interior:
25 si adopta un tono amable, no te fíes, porque hay siete abominaciones en su corazón;
26 el odio se puede ocultar con astucia, pero en la asamblea se descubrirá su malicia.
27 El que cava una fosa caerá en ella, al que hace rodar una piedra, se le vuelve encima.
28 La lengua mentirosa detesta a sus víctimas y la boca aduladora causa la ruina.
por Makf | 22 Sep, 2025 | Proverbios
[ 1. ][ 2. ][ 3. ][ 4. ][ 5. ][ 6. ][ 7. ][ 8. ][ 9. ][ 10. ][ 11. ]
[ 12. ][ 13. ][ 14. ][ 15. ][ 16. ][ 17. ][ 18. ][ 19. ][ 20. ]
[ 21. ][ 22. ][ 23. ][ 24. ][ 25. ][ 26. ][ 27. ][ 28. ][ 29. ]
[ 30. ][ 31. ]
Capítulo 25
1 Estos también son proverbios de Salomón, coleccionados por los hombres de Ezequías, rey de Judá.
2 Es gloria de Dios mantener oculta una cosa, y gloria de los reyes investigarla.
3 El cielo por su altura, la tierra por su profundidad, y el corazón de los reyes son impenetrables.
4 Quita las escorias de la plata, y saldrá un vaso para el orfebre;
5 quita al malvado de la presencia del rey, y su trono se afianzará en la justicia.
6 No te des importancia en la presencia del rey ni te pongas en el lugar de los grandes:
7 más vale que te digan: «Sube aquí», que verte humillado ante un noble. Lo que han visto tus ojos,
8 no te apresures a llevarlo a juicio; porque ¿qué harás al final, cuando tu prójimo te cubra de confusión?
9 Defiende tu causa contra tu prójimo, pero no reveles el secreto de otro,
10 no sea que te eche en cara el que lo oye y tu infamia sea irreparable.
11 Manzanas de oro con filigranas de plata es la palabra dicha oportunamente.
12 Anillo de oro y collar de oro fino es el sabio que reprende al que sabe escuchar.
13 Como frescura de nieve en tiempo de cosecha es el emisario fiel para aquel que lo envía: él reconforta el ánimo de su señor.
14 Nubes y viento, pero sin lluvia, es el que se jacta de dar y no da nada.
15 Con mucha paciencia se convence a un magistrado, y la lengua suave quiebra hasta un hueso.
16 ¿Has encontrado miel? Come lo indispensable, no sea que te hartes y la tengas que vomitar.
17 Pon tu pie raramente en la casa de tu vecino, no sea que se harte de ti y te aborrezca.
18 Maza, espada y flecha puntiaguda es el que atestigua falsamente contra su prójimo.
19 Diente picado, pie que vacila es confiar en el traidor cuando llega la adversidad.
20 Quitar el manto en un día de frío, echar vinagre sobre una llaga es entonar canciones a un corazón afligido.
21 Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber:
22 así acumulas carbones encendidos sobre tu cabeza y el Señor te recompensará.
23 El viento del norte engendra la lluvia y la lengua simuladora, un rostro irritado.
24 Más vale habitar en un rincón del techo que compartir la casa con una mujer pendenciera.
25 Agua fresca para una garganta reseca es una buena noticia que llega de un país lejano.
26 Fuente enturbiada y manantial contaminado es el justo que vacila ante el malvado.
27 No es bueno comer mucha miel ni buscar excesivos honores.
28 Ciudad desmantelada y sin muralla es el hombre que no domina su genio.
por Makf | 22 Sep, 2025 | Proverbios
[ 1. ][ 2. ][ 3. ][ 4. ][ 5. ][ 6. ][ 7. ][ 8. ][ 9. ][ 10. ][ 11. ]
[ 12. ][ 13. ][ 14. ][ 15. ][ 16. ][ 17. ][ 18. ][ 19. ][ 20. ]
[ 21. ][ 22. ][ 23. ][ 24. ][ 25. ][ 26. ][ 27. ][ 28. ][ 29. ]
[ 30. ][ 31. ]
Capítulo 24
1 No envidies a los malvados ni desees estar con ellos,
2 porque su corazón sólo trama violencia y sus labios no hablan más que de fechorías.
3 Con la sabiduría se construye una casa y con la inteligencia se mantiene firme;
4 con la ciencia se llenan las despensas de todos los bienes precios y agradables.
5 Más vale un sabio que un hombre fuerte y un hombre instruido que uno muy vigoroso,
6 porque la guerra se gana con estrategia y la victoria, con el número de consejeros.
7 La sabiduría es demasiado elevada para el necio: en la puerta de la ciudad, él no abre la boca.
8 Al que sólo piensa en hacer el mal se lo llama maestro en malignidad.
9 La necedad no trama más que el pecado, y el insolente se hace abominable a los hombres.
10 Si flaqueas en el día de la adversidad, ¡qué poca fuerza tienes!
11 Libra a los que son arrastrados a la muerte, salva a los que van con pasos vacilantes al suplicio.
12 Si dices: «¡Este no es asunto mío!», ¿no lo tendrá en cuenta el que pesa los corazones? Aquel que te observa lo sabrá y retribuirá a cada uno según sus obras.
13 Come miel, hijo mío, porque es buena; la miel de panal es dulce a tu paladar.
14 Ten presente que así es la sabiduría para tu alma: si la encuentras, tendrás un porvenir y tu esperanza no quedará defraudada.
15 No aceches, malvado, la morada del justo ni despojes su vivienda,
16 porque el justo, aunque caiga siete veces, se levantará, mientras que los malvados se hunden en la desgracia.
17 Si cae tu enemigo, no te alegres, y si tropieza, no te regocijes,
18 no sea que el Señor lo vea y lo tome a mal, y aparte de él su indignación.
19 No te exasperes contra los malhechores ni tengas envidia de los malvados,
20 porque el malvado no tiene porvenir y su lámpara se extinguirá.
21 Teme al Señor, hijo mío, y también al rey, y no te mezcles con los sediciosos,
22 porque su calamidad surgirá de repente y ¿quién conoce la ruina que causarán ellos dos?
23 También estas son palabras de los sabios. No está bien hacer acepción de personas en el juicio.
24 Al que dice a un culpable: «Tú eres inocente», lo maldicen los pueblos y lo execran las naciones;
25 a quienes lo condenan todo les va bien y serán bendecidos con la felicidad.
26 Da un beso en los labios el que da una respuesta acertada.
27 Ordena tu trabajo afuera, prepáralo en el campo, y después edificarás tu casa.
28 No atestigües sin motivo contra tu prójimo: ¿acaso pretendes engañar con tus labios?
29 No digas: «Le haré lo mismo que él me hizo, le pagaré conforme a sus obras».
30 Yo pasé junto al campo de un holgazán y junto a la viña de un falto de entendimiento,
31 y vi que las ortigas habían crecido por todas partes, los cardos cubrían la superficie y su cerco de piedras estaba demolido.
32 Al ver esto, me puse a reflexionar, miré y aprendí la lección:
33 «Dormir un poco, dormitar otro poco, y descansar otro poco de brazos cruzados»:
34 así te llegará la pobreza como un salteador y la miseria como un hombre armado.
por Makf | 22 Sep, 2025 | Proverbios
[ 1. ][ 2. ][ 3. ][ 4. ][ 5. ][ 6. ][ 7. ][ 8. ][ 9. ][ 10. ][ 11. ]
[ 12. ][ 13. ][ 14. ][ 15. ][ 16. ][ 17. ][ 18. ][ 19. ][ 20. ]
[ 21. ][ 22. ][ 23. ][ 24. ][ 25. ][ 26. ][ 27. ][ 28. ][ 29. ]
[ 30. ][ 31. ]
Capítulo 23
1 Si te sientas a la mesa con un señor, fíjate bien en lo que tienes delante;
2 clava un cuchillo en tu garganta, si tienes mucho apetito.
3 No ambiciones sus manjares, porque son un alimento engañoso.
4 No te afanes por enriquecerte, deja de pensar en eso.
5 Tus ojos vuelan hacia la riqueza, y ya no hay nada, porque ella se pone alas y vuela hacia el cielo como un águila.
6 No comas el pan del hombre malicioso ni codicies sus manjares,
7 porque él es en realidad como piensa dentro de sí: «Come y bebe», te dice, pero su corazón no está contigo.
8 El bocado que comiste, lo vomitarás, y habrás desperdiciado tus lindas palabras.
9 No hables a los oídos de un insensato, porque despreciará el buen sentido de tus palabras.
10 No desplaces los linderos antiguos, ni te metas en los campos de los huérfanos,
11 porque su Vengador es poderoso y defenderá su causa contra ti.
12 Abre tu corazón a la instrucción y tus oídos a las palabras de la ciencia.
13 No mezquines la corrección a un niño: si lo golpeas con la vara, no morirá.
14 Tú lo golpearás con la vara, y librarás su vida del Abismo.
15 Hijo mío, si tu corazón es sabio, también se alegrará mi corazón:
16 mis entrañas se regocijarán, cuando tus labios hablen con rectitud.
17 Que tu corazón no envidie a los pecadores, sino que siempre tema al Señor.
18 Así, ciertamente, tendrás un porvenir y tu esperanza no quedará defraudada.
19 Escucha, hijo mío, y te harás sabio, y enderezarás tu corazón por el buen camino.
20 No te juntes con los borrachos ni con los que se hartan de carne,
21 porque el borracho y el glotón se empobrecen, y la modorra hace andar vestido con harapos.
22 Escucha a tu padre, que te engendró, y no desprecies a tu madre cuando sea vieja.
23 Adquiere la verdad y no la vendas, lo mismo que la sabiduría, la instrucción y la inteligencia.
24 El padre de un justo se llena de gozo, el que tiene un hijo sabio se alegra por él:
25 ¡que se alegren tu padre y tu madre y se llene de gozo la que te hizo nacer!
26 Hijo mío, préstame atención y acepta de buena gana mis caminos.
27 Porque la prostituta es una fosa profunda y la mujer extraña, un pozo estrecho:
28 también ella está al acecho como un ladrón y multiplica las traiciones entre los hombres.
29 ¿Para quién los lamentos? ¿Para quién los quejidos? ¿Para quién las querellas? ¿Para quién los suspiros? ¿Para quién las heridas sin motivo? ¿Para quién la mirada turbia?
30 Para los que se pasan bebiendo y van en busca de vino aromatizado.
31 No mires el vino: ¡qué rojo es! ¡Cómo centellea en la copa! ¡Cómo fluye suavemente!
32 Pero al fin muerde como una serpiente y pica como una víbora.
33 Tus ojos verán cosas extrañas, tu corazón hablará sin ton ni son;
34 serás como un hombre acostado en alta mar, acostado en la punta de un mástil.
35 «Me han golpeado, pero no me dolió; me han pegado, pero no me di cuenta. ¿Cuándo me despertaré? ¡Volveré a pedir más todavía!».
por Makf | 22 Sep, 2025 | Proverbios
[ 1. ][ 2. ][ 3. ][ 4. ][ 5. ][ 6. ][ 7. ][ 8. ][ 9. ][ 10. ][ 11. ]
[ 12. ][ 13. ][ 14. ][ 15. ][ 16. ][ 17. ][ 18. ][ 19. ][ 20. ]
[ 21. ][ 22. ][ 23. ][ 24. ][ 25. ][ 26. ][ 27. ][ 28. ][ 29. ]
[ 30. ][ 31. ]
Capítulo 22
1 Vale más el buen nombre que las muchas riquezas, y ser estimado vale más que la plata y el oro.
2 El rico y el pobre tienen esto en común: el Señor los hizo a los dos.
3 El hombre precavido ve el mal y se esconde, los incautos siguen adelante y la pagan.
4 Premio de la humildad son el temor del Señor, la riqueza, el honor y la vida.
5 Hay espinas y trampas en el camino del hombre tortuoso: el que cuida de sí mismo se aparta de ellas.
6 Inicia al niño en el camino que debe seguir, y ni siquiera en su vejez se apartará de él.
7 El rico domina a los pobres y el deudor es esclavo del acreedor.
8 El que siembra injusticia cosechará desgracias y la vara de su furor lo aniquilará.
9 El hombre generoso será bendecido, porque comparte su pan con el pobre.
10 Echa al insolente y cesará la pelea: no habrá más discordias ni insultos.
11 El que ama la pureza del corazón y habla con gracia, tiene al rey por amigo.
12 Los ojos del Señor vigilan la ciencia, y él confunde las palabras del traidor.
13 El perezoso dice: «Afuera hay un león, voy a ser ultimado en medio de la calle».
14 Fosa profunda es la boca de las mujeres ajenas: el que irrita al Señor caerá en ella.
15 La necedad está adherida al corazón del joven: la vara de la corrección la alejará de él.
16 El que explota al débil para engrandecerse tendrá que dar al rico y acabará en la indigencia.
17 Palabras de los sabios. Inclina tu oído, escucha mis palabras, y presta atención a mi experiencia:
18 será una delicia conservarlas dentro de ti y tenerlas siempre a punto sobre tus labios.
19 Para que pongas tu confianza en el Señor, hoy te voy a instruir también a ti.
20 ¿Acaso no te he escrito treinta discursos, que contienen consejos e instrucciones,
21 para hacerte conocer con exactitud las palabras verdaderas, y así puedas responder fielmente al que te envía?
22 No robes al débil porque es débil, ni atropelles al pobre en la puerta de la ciudad,
23 porque el Señor defenderá su causa, y a los que lo despojan, los despojará de la vida.
24 No te juntes con un hombre irascible ni vayas con un hombre iracundo,
25 no sea que aprendas sus costumbres y te pongas una trampa a ti mismo.
26 No seas de los que estrechan la mano, de los que salen fiadores por una deuda:
27 si no tienes con qué pagar, te quitarán el lecho donde te acuestas.
28 No desplaces los linderos antiguos, esos que colocaron tus padres.
29 ¿Ves a un hombre hábil en su oficio? El se presentará delante de los reyes y no estará al servicio de gente mediocre.