por Makf | 22 Sep, 2025 | Proverbios
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Capítulo 11
1 El Señor aborrece las balanzas falseadas, pero le agradan las pesas exactas.
2 Junto con la arrogancia llega la ignominia, pero la sabiduría está con los humildes.
3 La integridad guía a los hombres rectos, pero la perversidad arruina a los traidores.
4 La fortuna no sirve de nada en el día de la ira, pero la justicia libra de la muerte.
5 La justicia del hombre íntegro allana su camino, pero el malvado cae por su maldad.
6 La justicia libra a los hombres rectos, pero los traidores quedan atrapados por su avidez.
7 Cuando muere el malvado, se desvanece toda esperanza y se esfuma la confianza puesta en las riquezas.
8 El justo es librado del peligro y en lugar de él cae el malvado.
9 El impío arruina al prójimo con su boca, pero los justos se salvan por su experiencia.
10 Cuando los justos son felices, se alegra la ciudad, cuando perecen los malvados, se oyen gritos de alegría.
11 Con la bendición de los hombres rectos se levanta una ciudad, la boca de los malvados la destruye.
12 El que desprecia a su prójimo es un insensato, y el hombre inteligente sabe callar.
13 El chismoso revela los secretos, pero el hombre fiel guarda la debida reserva.
14 Por falta de gobierno un pueblo se hunde, pero se salva si hay muchos hombres de consejo.
15 El que sale fiador de otro la pasa muy mal, el que evita las fianzas está seguro.
16 Una mujer agraciada obtiene la gloria, y los audaces obtienen la riqueza.
17 El hombre fiel se hace bien a sí mismo, pero el cruel atormenta su propia carne.
18 El malvado obtiene un salario engañoso, y el que siembra justicia, una recompensa segura.
19 Así como la justicia conduce a la vida, el que va detrás del mal camina hacia la muerte.
20 Los corazones tortuosos son abominables para el Señor, pero los que caminan con integridad gozan de su favor.
21 Tarde o temprano, el malo no quedará impune, pero la descendencia de los justos se salvará.
22 Anillo de oro en la trompa de un cerdo es la mujer hermosa pero falta de juicio.
23 Los justos no desean más que el bien, y los malvados sólo pueden esperar el furor.
24 Uno da generosamente y acrecienta su haber, otro ahorra más de la cuenta y acaba en la indigencia.
25 El hombre generoso prosperará, y al que da de beber le saciarán la sed.
26 El pueblo maldice al que acapara el trigo, pero cubre de bendiciones al que lo vende.
27 El que busca ardientemente el bien se gana el favor, pero al que busca el mal, el mal lo alcanzará.
28 El que confía en su riqueza se marchita, pero los justos crecerán como el follaje.
29 El que perturba su propia casa heredará viento, y el necio será esclavo del sabio.
30 El fruto de la justicia es árbol de vida, y el sabio cautiva los corazones.
31 Si el justo es retribuido en la tierra, ¡cuánto más el malvado y el pecador!
por Makf | 22 Sep, 2025 | Proverbios
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Capítulo 10
1 Proverbios de Salomón. Un hijo sabio es la alegría de su padre, pero un hijo necio es la aflicción de su madre.
2 Tesoros mal adquiridos no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
3 El Señor no deja que el justo sufra hambre, pero rechaza la avidez de los malvados.
4 La mano indolente empobrece, pero el brazo laborioso enriquece.
5 El que junta en verano es un hombre precavido, el que duerme en la cosecha es despreciable.
6 Las bendiciones descienden sobre el justo, la boca de los malvados encubre la violencia.
7 La memoria del justo es bendecida, pero el nombre de los malvados se pudrirá.
8 El de corazón sabio acepta los mandamientos, pero el de labios necios va a la perdición.
9 El que camina con integridad camina seguro, el que sigue caminos tortuosos será descubierto.
10 El que guiña el ojo hace sufrir, el que reprende con franqueza da tranquilidad.
11 La boca del justo es una fuente de vida, pero la de los malvados encubre la violencia.
12 El odio provoca altercados, pero el amor cubre todas las faltas.
13 En labios del inteligente se encuentra la sabiduría, y la vara es para las espaldas del insensato.
14 Los sabios atesoran la ciencia, pero la boca del necio es una ruina inminente.
15 La fortuna del rico es su plaza fuerte, la pobreza de los débiles es su ruina.
16 El salario del justo lleva a la vida, la renta del impío, al pecado.
17 El que respeta la instrucción camina hacia la vida, pero el que rechaza la reprensión se extravía.
18 El que disimula su odio tiene labios mentirosos, y el que levanta una calumnia es un necio.
19 Donde abundan las palabras nunca falta el pecado, el que refrena sus labios es un hombre precavido.
20 Plata acrisolada es la lengua del justo, el corazón de los malvados no vale gran cosa.
21 Los labios del justo sustentan a muchos, pero los necios mueren por falta de sensatez.
22 La bendición del Señor es la que enriquece, y nada le añade nuestro esfuerzo.
23 Cometer una infamia es una diversión para el insensato, y lo mismo es la sabiduría para el hombre inteligente.
24 Al malvado le sucederá lo que teme, y a los justos se les dará lo que desean.
25 Pasa la tormenta, y ya no existe el malvado, pero el justo tiene cimientos eternos.
26 Como vinagre para los dientes y humo para los ojos, así es el perezoso para el que le da un encargo.
27 El temor del Señor acrecienta los días, pero los años de los malvados serán acortados.
28 La esperanza de los justos es alegre, pero la expectativa de los malvados se desvanecerá.
29 El camino del Señor es refugio para el hombre íntegro y ruina para los que hacen el mal.
30 El justo no vacilará jamás, pero los malvados no habitarán la tierra.
31 De la boca del justo brota la sabiduría, pero la lengua perversa será extirpada.
32 Los labios del justo destilan benevolencia, y la boca de los malvados, perversidad.
por Makf | 22 Sep, 2025 | Proverbios
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Capítulo 9
1 La Sabiduría edificó su casa, talló sus siete columnas,
2 inmoló sus víctimas, mezcló su vino, y también preparó su mesa.
3 Ella envió a sus servidoras a proclamar sobre los sitios más altos de la ciudad:
4 «El que sea incauto, que venga aquí». Y al falto de entendimiento, le dice:
5 «Vengan, coman de mi pan, y beban del vino que yo mezclé.
6 Abandonen la ingenuidad, y vivirán, y sigan derecho por el camino de la inteligencia».
7 El que corrige a un insolente se atrae la ignominia, y el que reprende a un malvado, el deshonor,
8 No reprendas a un insolente, no sea que te odie; reprende a un sabio, y te amará,
9 Da al sabio y se hará más sabio aún, instruye al justo y ganará en saber.
10 El comienzo de la sabiduría es el temor del Señor, y la ciencia del Santo es la inteligencia.
11 Porque tus días se multiplicarán gracias a mí y se añadirán años a tu vida.
12 Si eres sabio, lo eres para ti, si eres insolente, tú solo lo sufrirás.
13 La señora Necedad es turbulenta, es estúpida y no sabe nada.
14 Ella se sienta a la puerta de su casa, en una silla, sobre las alturas de la ciudad,
15 para gritar a los transeúntes que van derecho por el camino:
16 «El que sea incauto, que venga aquí». Y al falto de entendimiento, le dice:
17 «¡Las aguas robadas son dulces y el pan quitado a escondidas, delicioso!».
18 Pero él no sabe que allí están las Sombras, y sus invitados, en las profundidades del Abismo.
por Makf | 22 Sep, 2025 | Proverbios
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Capítulo 8
1 ¿No está llamando la Sabiduría y no hace oír su voz la Inteligencia?
2 En las cumbres más altas que bordean el camino, apostada en el cruce de los senderos,
3 al lado de las puertas, a la entrada de la ciudad, en los lugares de acceso, ella dice en alta voz:
4 «A ustedes, hombres, yo los llamo, y mi voz se dirige a los seres humanos.
5 Entiendan, incautos, qué es la perspicacia; entiendan, necios, qué es la sensatez.
6 Escuchen: es muy importante lo que voy a decir, mis labios se abren para expresar lo que es recto.
7 Sí, mi boca profiere la verdad, la maldad es una abominación para mis labios.
8 Todas mis palabras son conformes a la justicia, no hay en ellas nada retorcido o sinuoso;
9 todas son exactas para el que sabe entender y rectas para los que ha hallado la ciencia.
10 Adquieran mi instrucción, no la plata, y la ciencia más que el oro acrisolado.
11 Porque la Sabiduría vale más que las perlas, y nada apetecible se le puede igualar».
12 Yo, la Sabiduría, habito con la prudencia y poseo la ciencia de la reflexión.
13 El temor del Señor es detestar el mal: yo detesto la soberbia, el orgullo, la mala conducta y la boca perversa.
14 A mí me pertenecen el consejo y la habilidad, yo soy la inteligencia, mío es el poder.
15 Por mí reinan los reyes y los soberanos decretan la justicia;
16 por mí gobiernan los príncipes y los nobles juzgan la tierra.
17 Yo amo a los que me aman y los que me buscan ardientemente, me encontrarán.
18 Conmigo están la riqueza y la gloria, los bienes perdurables y la justicia.
19 Mi fruto vale más que el oro, que el oro fino, y rindo más que la plata acrisolada.
20 Yo voy por el sendero de la justicia, en medio de las sendas de la equidad,
21 para repartir posesiones a los que me aman y para colmar sus tesoros.
22 El Señor me creó como primicia de sus caminos, antes de sus obras, desde siempre.
23 Yo fui formada desde la eternidad, desde el comienzo, antes de los orígenes de la tierra.
24 Yo nací cuando no existían los abismos, cuando no había fuentes de aguas caudalosas.
25 Antes que fueran cimentadas las montañas, antes que las colinas, yo nací,
26 cuando él no había hecho aún la tierra ni los espacios ni los primeros elementos del mundo.
27 Cuando él afianzaba el cielo, yo estaba allí; cuando trazaba el horizonte sobre el océano,
28 cuando condensaba las nubes en lo alto, cuando infundía poder a las fuentes del océano,
29 cuando fijaba su límite al mar para que las aguas no transgredieran sus bordes, cuando afirmaba los cimientos de la tierra,
30 yo estaba a su lado como un hijo querido y lo deleitaba día tras día, recreándome delante de él en todo tiempo,
31 recreándome sobre la faz de la tierra, y mi delicia era estar con los hijos de los hombres.
32 Y ahora, hijos, escúchenme: ¡felices los que observan mis caminos!
33 Escuchen la instrucción y sean sabios: ¡no la descuiden!
34 ¡Feliz el hombre que me escucha, velando a mis puertas día tras día y vigilando a la entrada de mi casa!
35 Porque el que me encuentra ha encontrado la vida y ha obtenido el favor del Señor;
36 pero el que peca contra mí se hace daño a sí mismo y todos los que me odian, aman la muerte.
por Makf | 22 Sep, 2025 | Proverbios
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Capítulo 7
1 Hijo mío, observa mis palabras y atesora mis mandamientos.
2 Observa mis preceptos, y vivirás, guarda mi enseñanza como la pupila de tus ojos.
3 Atalos a tus dedos, escríbelos sobre la tabla de tu corazón.
4 Di a la Sabiduría: «Tú eres mi hermana», y llama «Amiga» a la Inteligencia,
5 para preservarte de la mujer ajena, de la extraña que se vale de palabras seductoras.
6 Mientras yo estaba a la ventana de mi casa, miré a través de mi reja,
7 y vi entre los incautos, divisé entre los adolescentes a un joven falto de juicio,
8 que pasaba por la calle, junto a la esquina, y se dirigía hacia la casa de ella,
9 en el crepúsculo, al caer el día, en medio de la noche y la oscuridad.
10 De pronto, le sale al paso esa mujer, con aire de prostituta y el corazón lleno de astucia:
11 es bulliciosa, procaz, sus pies no paran en su casa;
12 unas veces en las calles, otras en las plazas, está al acecho en todas las esquinas.
13 Ella lo agarra, lo cubre de besos, y le dice con todo descaro:
14 «Tenía que ofrecer sacrificios de comunión, hoy mismo he cumplido mis votos;
15 por eso salí a tu encuentro, ansiosa por verte, y te encontré.
16 He cubierto mi lecho con mantas de telas multicolores, de hilo de Egipto;
17 he perfumado mi cama con mirra, con áloes y cinamomo.
18 ¡Ven! Embriaguémonos de amor hasta la mañana, entreguémonos a las delicias del placer.
19 Porque mi marido no está en casa, ha emprendido un largo viaje,
20 se llevó la bolsa del dinero, no volverá hasta la luna llena».
21 Así lo persuade con su gran desenvoltura, lo arrastra con sus labios seductores.
22 En seguida, él la sigue, como un buey que es llevado al matadero, como un ciervo que cae en el lazo,
23 hasta que una flecha le atraviesa el hígado, como un pájaro que se precipita en la trampa, sin advertir que está en juego su vida.
24 Y ahora, hijo mío, escúchame, y presta atención a las palabras de mi boca:
25 que tu corazón no se desvíe hacia sus caminos, que no se extravíe por sus senderos,
26 porque son muchas las víctimas que ella hizo caer, y eran fuertes todos los que ella mató:
27 su casa es el camino del Abismo, que baja a las cámaras de la Muerte.