12. Mensaje Pastoral ante el caso del supuesto vidente «Betito».

Autor: Fr. Raúl Vera López, O.P. Obispo de Saltillo | Fuente: Pastoral de la comunicación

Mensaje Pastoral Ante las supuestas apariciones de la Santísima Virgen al joven Alberto Solís..

S.E.R. Mons. Fr. Raúl Vera López, agradece la distribución del Mensaje Pastoral que en este texto se anexa, entre las distintas comunidades, instituciones y diócesis que se han visto involucradas con este fenómeno. 

La justificación para que el obispo diera su palabra, se encuentra sobre todo, en el Canon 375, 386 y 392 del Código de Derecho Canónico. El Vicario General, Pbro. Gerardo Escareño nos recordó que quien preside esta diócesis, como cabeza y maestro, responsable de interpretar correctamente lo que Dios le entrega, así como hacer el juicio sobre los dones que los fieles recibimos, y decidir su autenticidad y aplicación, es el Señor Obispo, motivos que lo obligaron a actuar en el presente caso, sobre todo, para defender la unidad de la Iglesia y promover la disciplina y cumplimiento de las normas. 

El Vicario de Pastoral, Pbro. Francisco Xavier Rodríguez nos habló sobre la oportuna intervención en este caso, como respuesta a minimizar distractores en el proceso del Plan Pastoral que estamos llevando con una evangelización seria, fundamentada y bien programada, con la que queremos lograr una renovación espiritual y evangelizadora, que se lleve a cabo en todas las personas, con un testimonio de vida.

También dijo que hoy se está dando un distanciamiento o alejamiento de Dios (muchos demonios y poca agua bendita) en donde surgen fenómenos paranormales, patológicos o fantasiosos que tratan de llenar vacíos espirituales y morales que se van dando en el seno de nuestro pueblo y que muchas veces tienes su caldo de cultivo en la ignorancia de las personas, falta de una educación sistemática en la fe y una falta de vivencia sólida de la vida cristiana.

Por lo tanto es importante verificar las intervenciones que surjan, pues éstas deben apuntalar, apoyar y sostener los procesos de evangelización y fe, y con ello la conversión de las personas, la conversión de las comunidades y la transformación de las estructuras sociales. 

El padre René Allande Sánchez, Misionero del Espíritu Santo, quien en la parte final de este proceso se integró a acompañar el caso y quien dijo comprobar con mentiras, desobediencia y falta de caridad, la falsedad de lo que el vidente pretende ofrecer. El habló del joven vidente como de alguien manipulado o que hay alguien detrás de él a quien le conviene la división de la diócesis o de la Iglesia, más allá de las fronteras de estas diócesis.

 Tres criterios para distinguir lo falso de lo auténtico en el orden espiritual, dijo son: la humildad, la caridad y la obediencia.

 
Ninguno de ellos tiene el joven. Habló también de la sabiduría de la Iglesia para tratar este tipo de situaciones y de la importancia de entender que los verdaderos estigmas son fruto de la comunión con Cristo resucitado, como experiencia de amor para imitarlo y dar su vida en el servicio; como los beatos y los místicos se hacen en comunión con Jesús.

Recordó que el Santo Padre Benedicto XVI en una audiencia mencionó que la gente puede andar tras este tipo de signos como los que se presentaron en Saltillo, pues se tiene necesidad de comprobar la fe, y eso necesita una espiritualidad y fe más austera, no signos secundarios como los que presenta este joven. 

El sacerdote Pbro. José Luis del Río y Santiago, que comprobó el fenómeno de una imagen que supuestamente sudaba aceite y era también promovida por este mismo joven, que ahora es el supuesto vidente.

Con dicho aceite, el joven acostumbraba a hacer oración y a ungir a las personas que acudían a él y caían en un supuesto descanso espiritual; se dio el caso de que un joven cayó, no en descanso espiritual, sino en signos de posesión diabólica, por lo que lo llevaron con el padre que tuvo que hacer una oración y un exorcismo por este joven.

A raíz de esto, el padre pidió que le llevaran esa imagen a la parroquia. Describió la manera en que examinó la imagen correspondiente durante 15 días durante los cuales dejó de "sudar" aceite. Posteriormente entregó la imagen seca al joven, en una vitrina sellada y cuando le avisaron que la imagen tenía aceite, descubrió que el sello había sido violado.

Él descubrió que en el joven había un afán de poseer poderes, una desobediencia y muchos engaños, con los que concluye que no hay autenticidad en los hechos extraordinarios que se presentan en torno a él. 

El obispo ha pedido a las personas que están cerca de él, que le ayuden y acompañen, así como ha pedido que el padre Allande lo acompañe espiritualmente. Dijo creer que necesita una ayuda profesional.

Que el joven es muy aficionado a leer todo lo que sucede en cuanto a visiones y apariciones. El cree que hay personas que han entrado en eso de buena voluntad, entre ellas mucha gente que tiene carencias para atender su salud, entre otras, por lo que acude a Dios para resolver las necesidades que tienen para poder crecer como personas y desarrollarse dentro de la sociedad. Su mensaje es el siguiente: 

Mensaje Pastoral
 
Ante las supuestas apariciones de la Santísima Virgen 
al joven Alberto Solís 


El Espíritu Santo "distribuye sus dones a cada uno según quiere" (1Cor., 12,11), reparte entre los fieles de cualquier condición incluso gracias especiales. Estos carismas, tanto los extraordinarios como los más sencillos y comunes, por el hecho de que son muy conformes y útiles a las necesidades de la Iglesia, hay que recibirlos con agradecimiento y consuelo. 

Los dones extraordinarios no hay que pedirlos temerariamente, ni hay que esperar de ellos con presunción los frutos de los trabajos apostólicos, sino que el juicio sobre su autenticidad y sobre su aplicación pertenece a los que presiden la Iglesia (cf. 1Tes., 5,19-21). (Cf. Concilio Vaticano II. Constitución Lumen Gentium n. 12). 

Con estas palabras de las enseñanzas de la Iglesia, acerca de uno de los deberes del obispo, que he tomado de los documentos del Concilio Ecuménico Vaticano II, quiero fundamentar mi responsabilidad, como obispo que preside esta Diócesis, ante el caso del supuesto vidente "Betito". 

La Iglesia en su recorrido histórico, fiel a su fundador, y con un profundo respeto por la persona humana, sigue atenta, con paciencia y prudencia a este tipo de fenómenos, cuidando de no perder la objetividad, sin dejarse influenciar por lo extraordinario de los signos y las adhesiones, más o menos numerosas de fieles. 

Los criterios con que debe actuar el obispo, emergen del evangelio mismo, en donde la criatura humana aprende a conocer sus límites delante de Dios, de manera que cuando aparecen signos que pueden provenir del cielo, lo primero que se debe hacer es comparar las actitudes de la persona que asegura estar recibiendo esos signos o mensajes del cielo, con las actitudes que nos enseña el evangelio: humildad acompañada de mucha discreción, obediencia, amor, apego a la verdad, prudencia, sentido de justicia y todas las virtudes. Venga este mensaje de parte de Jesús, de la Santísima Virgen, de alguno de los santos o de un ángel. 

La vida y las actitudes de la persona vidente, son un criterio fundamental para juzgar de la autenticidad o no de sus visiones o mensajes, es la virtud de la persona vidente, la que da la base al juicio de la Iglesia. Ante este criterio, los signos extraordinarios son muy relativos, por impresionantes que aparezcan. Cuando los fariseos pidieron a Jesús, signos extraordinarios para creer en Él, el Señor se negó rotundamente a caer en su juego.

Curiosamente, el Diablo le había pedido, además de adorarlo a él, realizar este tipo de signos (Cf. Mt 4,1-11) en las tentaciones que le puso en el desierto. De modo que, lo extraordinario de los signos no es un criterio determinante para saber si un mensaje viene o no del cielo, tenemos que fijarnos en las virtudes del vidente. 

Otro criterio que se guarde en el discernimiento de la veracidad de estos mensajes es el hecho de que Dios envió al mundo, por medio de su Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, su palabra definitiva, como lo dice capítulo primero de la Carta a los Hebreos.

En las Sagradas Escrituras y en lo que se llama la Tradición viva de la Iglesia, que es la transmisión oral de esa misma palabra de Dios, los fieles encuentran una enseñanza definitiva de lo que Dios, asistiéndonos por medio del Espíritu Santo, quiere que conozcamos, para aplicarlo a nuestra vida personal y utilizarlo, como comunidad humana, en la administración y organización del mundo, desde la más pequeña célula que es la familia, hasta la organización social más amplia, en sus niveles local, nacional o internacional. 

A partir de que vino Jesucristo al mundo, todo mensaje privado que Dios quiere dar a una persona o a un grupo de personas, la Iglesia lo tiene que ver desde el punto de vista de la Revelación Pública, que así se le llama a todo lo que conocemos directamente del Señor Jesús, y que nos ha sido transmitidos por medio de los Evangelios, en las cartas y escritos de sus apóstoles y en la palabra viva de la misma Iglesia.

La Iglesia constantemente ha penetrado a través de la historia en lo que Jesús ha dicho y hecho, esta es la principal luz que la ha guiado en sus casi 2000 años de vida. Y comprende que Dios, sólo en circunstancias muy particulares y porque así lo ha considerado oportuno, para bien de toda la humanidad, o de una región del mundo, ha dado mensajes muy precisos y rodeados de una grande austeridad. 

Durante dos años he seguido con atención el caso del joven Alberto Solís, que asegura estar recibiendo mensajes de la Virgen María. Para ello pedí al padre Emeric Le Bigot que estuviera cerca de él, lo cual realizó con mucha responsabilidad durante poco menos de un año.

Esto no le fue fácil porque al joven Alberto empezó a faltar al espíritu de obediencia y a resistirse a colaborar con las disposiciones del padre, para crear las condiciones que se tenían que dar, en orden a hacer posible un discernimiento serio, acerca de la autenticidad de los supuestos mensajes y el aspecto verdaderamente sobrenatural de los signos que los acompañaban. 

La dificultad principal se refería a que él debía tener en torno un ambiente más privado, y cuando el padre Emeric pidió a quienes acudían a su casa a rezar los rosarios, que dejaran de asistir al espacio donde se daban los fenómenos (éxtasis, aromas perfumados, pétalos marcados y supuestas lluvias de escarcha), que acaecían en un cuarto aparte, Alberto dijo al padre que la Virgen la había dicho en un mensaje, que estaba disgustada con él, porque él estaba intentando impedir la divulgación de los mensajes. 

Ante estas dificultades, yo opté por no asignarle a otro sacerdote y así, Alberto estuvo acompañado por un grupo de laicos, hasta mediados del mes de mayo de este año, cuando decidí nombrar al padre José Luis Ortiz Leal para que lo acompañara, pues Alberto estaba ya convocando al evento del próximo 2 de agosto, en la Carbonera. 

En vista de que dicha convocación ha adquirido una dimensión muy considerable en cuanto al número de personas y los espacios geográficos a donde está llegando, me he visto en la necesidad de realizar una investigación seria, documentando información de testigos que han estado muy cerca de él, para valorar la veracidad de este fenómeno, en cuanto a su procedencia sobrenatural. 

Tratando de respetar en todo a la dignidad de la persona de Alberto, como pastor de la Iglesia, para cumplir con mi deber de cuidar de la porción del Pueblo de Dios a mi confiado, y a todas aquellas personas, que viniendo de otras Diócesis, puedan ser afectadas en su fe, debido al engaño, es mi deber decir lo siguiente: 

Los criterios arriba señalados, para discernir sobre la veracidad que tienen los mensajes y los signos que los acompañan, en el caso del supuesto vidente Alberto Solís, no se cumplen ni en cuanto a la persona, ni en cuanto a la consonancia con la Revelación Pública de la Iglesia. 

En cuanto a la persona: Alberto ha caído en la mentira, la simulación y el engaño. Ha intentado hacer público que algunas hostias sangran en su boca.

Se ha realizado un análisis del ADN de la sangre y la saliva que impregnaban una de esas hostias sangrantes, que el mismo Alberto sacó de su boca, a petición del Padre José Luis Ortiz. De este análisis se encontró un único perfil genético de la materia humana que había en su boca. Esa materia humana (saliva y sangre) pertenece a Alberto. 

Pretende tener estigmas, cuando hay dos testigos que lo han visto acudir a un establecimiento de tatuajes, pretendiendo que se le hicieran unas marcas visibles en las manos.

Cuando se le habló de los métodos que existen para adquirir esas marcas indelebles, eligió que fuera con la técnica "Branding", que deja unas señales cóncavas. No se las hicieron, porque en esa época, noviembre o diciembre del año pasado, era menor de edad.

En marzo volvió al mismo establecimiento a preguntar cuánto costaría que se le realizaran unas perforaciones en las manos; sólo preguntó por el precio y se salió. 

A lo largo de la investigación con testigos, existen otras situaciones en donde el cayó en simulación y mentira. Como ya dije antes, el modo de actuar y de vivir del vidente, son fundamentales, por encima de los signos extraordinarios. 

En cuanto al respeto e integridad de la Revelación Pública de la Iglesia, en contra de la austeridad que caracteriza a las poca revelaciones privadas, que la Iglesia ha reconocido a lo largo de la historia como verdaderas, en el caso del Señor Alberto existe una tremenda manipulación de sus éxtasis y sus mensajes, que proliferan hasta tocar el ridículo, pues se han dado casos en que en cuestión de minutos, cambia lo que había pedido antes la Virgen y existe evidencia que él maneja muchas veces a la Virgen con los supuestos mensajes, para su propia conveniencia. 

Por ello le entregué una carta el 8 de julio pasado en donde, entre otras cosas, le expreso lo siguiente: 

Quiero hacerte una reflexión, una exhortación y una amonestación. 

Mi reflexión: tú realizaste la convocación del 2 de agosto del año pasado en base a un supuesto mensaje de la Virgen, de que haría que el sol girara o danzara. Con esta señal la gente comprendería que la Virgen estaba ahí con ellos, cerca de ellos, lo que significaba que los ahí presentes recibirían muchas bendiciones. 

La señal externa que tu prometiste a nombre de la Virgen, como transmisor de su mensaje, no se dio, porque ese día estuvo nublado y no salió el sol, incluso hubo lluvia. Sin embargo, sí hubo signos también externos, que reflejaron una situación interna tuya, porque tú estuviste actuando en contra de los mandamientos de Dios, especialmente el que se refiere a no decir mentiras. 

Primero: porque si verdaderamente la Virgen te hubiera dicho que se iba a dar esa señal, hubiera sucedido, pero no fue así. Ante esto, uno de ustedes dos mintió, tú o la Virgen. Como la Virgen está en el cielo y no puede mentir, porque allá no hay nada imperfecto, es evidente que tu fuiste el mentiroso y que nunca recibiste mensaje alguno de la Virgen. 

Segundo: también mentiste, diciendo que tenías permiso del Padre Emeric para hacer llevar la Eucaristía a tu casa ese día, y obligaste bajo esa mentira, a que una persona ministro de la Eucaristía, llevara y expusiera la Eucaristía en tu casa, sin contar con el permiso de su respectivo párroco. En esos días, tanto el Padre Emeric como la persona ministro me comunicaron lo que sucedió. El padre nunca te había concedido ese permiso. 

Fíjate lo que estás haciendo, promueves una religión cristiana de apariencias externas, descuidando en ti mismo las virtudes cristianas, como es la de actuar siempre con apego a la verdad. Si tu, ese día 2 de agosto de 2006, utilizaste la mentira, ¿quién nos garantiza que no la has seguido utilizando todo este tiempo? 

Mi exhortación: nuevamente te pido que le des importancia a lo que te hace crecer como persona y te preparará a ser un buen cristiano en tu vida. Necesitas crecer en el ambiente normal que da la educación progresiva y continua que te ofrecen las escuelas y las universidades. El hecho de que no tengas la disciplina del estudio y el aprendizaje formal para prepararte a desempeñar un trabajo, te deja mucho tiempo al ocio y a la dispersión intelectual y espiritual. 

Mi admonición: te amonesto, te pido, te ordeno, que no sigas convocando a estas supuestas manifestaciones extraordinarias de la Virgen María, como ya lo hiciste el 2 de agosto pasado en tu casa, y ahora lo estás haciendo para la Sierra de Arteaga. Una mentira lleva a otra: hace un año no sólo manipulaste a la Virgen María, sino que manipulaste también la Eucaristía. La manipulación de las cosas sagradas es una falta grave contra Dios y contra la Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo. También con todo esto estás manipulando el sentido religioso de los fieles, y yo como pastor debo protegerlos de estos abusos. 


Es muy importante que todos los fieles que están siendo convocados conozcan todo esto, para que sepan que están entrando en un asunto que si no se detiene, puede convertirse en un cisma en la Iglesia Católica, pues las irregularidades que ya ha cometido el joven Alberto Solís, si no asume una actitud de obediencia lo exponen a recibir sanciones muy serias, y si siguiera con una actitud contumaz, lo orillarán a formar un grupo fuera de la Iglesia Católica. 

En mi oración están presentes tanto Alberto como quienes lo están siguiendo hasta ahora, y pido la poderosa intercesión de la Santísima Virgen María, para que todos caminemos unidos en la única Iglesia que ha fundado nuestro Señor Jesucristo, en la verdad que conocemos por la fe, y vivimos en la caridad. 

Los bendigo y los abrazo con un grande afecto. 
Saltillo, Coah., 13 de julio de 2007 

Fr. Raúl Vera López, O.P. 
Obispo de Saltillo 
PASTORAL DE LA COMUNICACIÓN
Directo (52.844) 412.0474 

11. Cómo y por qué reconoce la Iglesia las apariciones de la Virgen

Autor: Zenit | Fuente: Zenit  

Aclaración tras la aprobación oficial de las apariciones de Laus (Francia).

Contenido ROMA, miércoles, 14 mayo 2008 (ZENIT.org).- El pasado 4 de mayo, durante una misa celebrada en la ciudad de los Alpes franceses de Laus, el obispo de Gap, monseñor Jean-Michel di Falco, notificó la aprobación oficial de la Iglesia de las apariciones de la Virgen María a Benôite (Benedicta) Rencurel, de 17 años, entre 1664 y 1718.

Entre los asistentes estaban el cardenal mexicano Javier Lozano Barragán, presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud, el cardenal Sergio Sebastiani, presidente de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede, el cardenal Jorge Maria Mejía, archivista y bibliotecario emérito del Estado de la Ciudad del Vaticano, el obispo Renato Boccardo, secretario general del Estado de la Ciudad del Vaticano, y otros cardenales, obispos y abades franceses, y el nuncio apostólico en Francia, el arzobispo Fortunato Baldelli.

Monseñor di Falco recordó que éstas son las primeras apariciones marianas reconocidas oficialmente en el siglo XXI por la Iglesia en Francia y por la Santa Sede. Es la primera vez que un acontecimiento tan singular ocurre desde las apariciones de Lourdes en 1862.

Monseñor di Falco recordó que «nadie está obligado a creer en las apariciones, incluso en aquellas reconocidas oficialmente; pero sí son una ayuda en nuestra fe y nuestra vida diaria ¿Por qué habría que rechazarlas?».

El santuario de Nuestra Señora de Laus atrae unos 120.000 peregrinos al año. 

A raíz del reconocimiento de las apariciones el padre Salvatore M. Perrella, experto profesor de dogmática y mariología en la Pontificia Facultad Teológica Marianum, en Roma, ha aclarado los criterios que utiliza la Iglesia para determinar la legitimidad de las apariciones marianas.

En un artículo aparecido en «L´Osservatore Romano», explica la diferencia entre visión y aparición. La primera es de índole espiritual, mientras que la segunda es de orden físico, es decir que existe la experiencia real y sensible de quien se aparece.

Actualmente se les pide «al obispo diocesano, al arzobispo metropolitano --en tiempos más recientes a las conferencias episcopales del territorio-- y al Papa el discernimiento sobre la veracidad de los hechos presentados».

Indicó que «la Congregación para la Doctrina de la Fe, después de cuatro años de estudio desde noviembre de 1974, redactó, el 25 de febrero de 1978, un documento interno y supersecreto, con la firma del cardenal prefecto Franjo Šeper, para ser utilizado por las autoridades eclesiásticas competentes que lleva por título:

"Normae S. Congregationis pro Doctrina Fidei de modo procedendi in iudicandis praesumptis apparitionibus ac revelationibus" (Normas de la Congregación para la Doctrina de la Fe sobre el modo de proceder para juzgar las presuntas apariciones y revelaciones)».

El experto señaló que este dicasterio vaticano establece que para proceder con la verificación, se obtenga «información precisa sobre los hechos bajo observación y la reunión de testimonios de los signos de fe, examen del mensaje sujeto en el hecho sobrenatural, que no debe estar en contra de la fe cristiana, diagnóstico médico-psicológico para garantizar la salud y normalidad del vidente, y también para descartar la posibilidad de fenómenos alucinatorios; nivel de educación del vidente, su conocimiento de la doctrina, su vida espiritual, su grado de comunión eclesial, frutos espirituales, como el retorno de la fe de los alejados; moralidad y eclesialidad de la existencia, cooperación en la evangelización del mundo, cultura y costumbre, eventuales curaciones milagrosas que se reciben en razón de la referida revelación privada, el juicio de la Iglesia».

Tras minuciosos exámenes de los hechos referidos a una aparición, dijo el sacerdote, la Iglesia «aprobó durante el curso de la historia 11 apariciones de 295 propuestas para su indagación, entre las cuales la 12ª es la referida a Nuestra Señora de Laus».

«Una vez verificadas y autenticadas por la autoridad eclesiástica, las manifestaciones extraordinarias consienten la libertad de adhesión, porque la fe se presta sólo a la revelación pública de Dios concluida con la muerte del último de los Apóstoles», precisó el experto italiano.

Tras explicar que las apariciones son una gracia «dada gratuitamente del Cielo», el padre Perrella recordó que si bien éstas ayudan a incrementar la fe de las personas, «no amplifican la Revelación dada con la Sagrada Escritura a la Iglesia, sino que ayudan a hacerla actual en un determinado tiempo».

10. La «adoración» a María

Autor: Aci Digital

Hay algunos que piensan que los católicos "adoramos" a María ¿Es eso cierto?.

Hay algunos que piensan que los católicos "adoramos" a María ¿Es eso cierto? 

Primero que nada, hay que decir que los católicos no adoramos a la Virgen María. El culto que le profesamos no es adoración, puesto que ésta corresponde únicamente a Dios.

Los católicos veneramos a Santa María, porque Ella es la mujer a quien Dios escogió para que fuera la Madre de Cristo. Es decir, María no es una persona cualquiera, es la Madre del mismo Dios.

María es bienaventurada por el hecho de haber sido escogida por Dios para llevar al Salvador en su seno, y por ello los católicos la hemos llamado así durante "todas las generaciones".

El respeto y veneración que le profesamos los católicos a la Santísima Virgen tiene, por lo tanto, bases bíblicas sólidas.

1. Desde el designio divino

Dios manda alabar a María. El ángel Gabriel enviado por Dios saludó a María con estas palabras: "Alégrate, llena de gracia, el Señor es contigo" (Lc 1,28). Dios Padre ha querido asociar a María a la realización de su Plan de Reconciliación. Es así que María está asociada a la obra de su Hijo, el Señor Jesús.

No es un simple capricho o exageración el reconocer la maternidad divina de María. El misterio de María está íntimamente unido al misterio de su Hijo. En Ella "todo está referido a Cristo", subordinado a Él. María no tiene naturaleza divina y todos sus dones le vienen por los méritos de su Hijo, y no por ello deja de ser una mujer única, con dones únicos para una misión muy particular en la historia. 

La cooperación de María en la obra de la Reconciliación. Para ser la Madre del Salvador, María fue dotada por Dios con dones a la medida de su importante misión; ella es la "Llena de gracia". Sin esta gracia única, María no hubiera podido responder a tan grande llamado. Ella es Inmaculada, libre de todo pecado original, en virtud de los méritos de su Hijo (LG 53).

Los relatos evangélicos presentan la concepción virginal como una obra divina que sobrepasa toda comprensión y posibilidad humanas (Catecismo de la Iglesia Católica n. 497). María es, pues, una mujer muy especial, dotada por Dios para ser Madre del Redentor, Madre de Dios.


2. Testimonio de las Escrituras

Los Evangelios nos la presentan como activa colaboradora en la misión de su Hijo. En Belén da a luz a Jesús, lo presenta a los pastores, a los Magos y en el Templo; convive con Él treinta años en Nazareth; intercede en Caná; sufre al pie de la cruz; ora en el Cenáculo.

Por tanto, hacer a un lado a María, separarla de Cristo, no es lo que la revelación enseña. Si los Reyes Magos adoraron a Jesús en brazos de María, ¿será idolatría imitar su ejemplo? 


3. En la vida de la Iglesia

La Iglesia nos presenta a María como Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora. "Pero todo esto ha de entenderse de tal manera que no reste ni añada nada a la dignidad y eficacia de Cristo, único Mediador" (S. Ambrosio).

La luna brilla porque refleja la luz del sol. La luz de la luna no quita ni añade nada a la luz del sol, sino manifiesta su resplandor. De la misma manera, la mediación de María depende de la de Cristo, único Mediador. 

El culto a María está basado en estas palabras proféticas: "Todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mi maravillas el Poderoso" (Lc 1, 48-49). Ella será llamada bienaventurada, no porque su naturaleza sea divina, sino por las maravillas que el Poderoso hizo en ella.

Así como María presentó a los pastores al Salvador, a los Magos al Rey, para que lo adoraran, le presentaran dones y se alegraran con el gozo de su venida, así el culto a la Madre hace que el Hijo sea mejor conocido, amado, glorificado y que, a la vez, sean mejor cumplidos sus mandamientos.

María nunca busca reducir la gloria de su propio Hijo; todo lo contrario, y así es como lo ha entendido la Iglesia desde los primeros siglos, cuando oraban al Señor los discípulos en el Cenáculo en compañía de la Virgen Madre (Hch 1,14).

Para una información más completa acerca de la Santísima Virgen, visita la sección de Mariología

9. El Rosario ¿Tradición de hombres? ¿Oración Bíblica?

Autor: Martín Zavala, Misioneros de la Palabra 

Reflexiones sobre una oración bíblica y cristocéntrica..

PREGUNTA

¿Por qué nosotros en el Rosario repetimos oraciones, si en la Biblia Jesús prohibió que repitiéramos palabras al orar? Un hermano separado me dijo que eso estaba muy mal y que nada del rosario es bíblico. ¿Qué podría contestar?

RESPUESTA

Es sumamente importante que como católicos, siempre estemos dispuestos a dar razones de nuestra fe (1 Pe 3,15) y presentemos los fundamentos bíblicos de ello.

En este caso el Papa Juan Pablo II en su reciente encíclica sobre el Rosario ha hecho un llamado a que presentemos los fundamentos bíblicos del mismo para mostrar su riqueza espiritual y su validez pastoral (Cfr. Rosarium Virginis Mariae No. 43) Con alegría te comparto algunas de las respuestas católicas inmediatas que hemos dado a eso:

1.- Jesucristo nos puso el ejemplo de rezar así.

Es falso que la Biblia prohíba repetir palabras en la oración. Cuando en el Evangelio de San Mateo Jesús dice que no se hable tanto en la oración, en ese mismo versículo aclara que se refiere a los paganos que creen que por hacer tanta palabrería van a ser escuchados.

El rechazo no es a "repetir palabras" sino al hacerlo sin sentido interior y profundo, pensando que la fuerza esta en la repetición de palabras, como lo haría un pagano.

Si alguien te dijo eso, sería muy bueno que le comentaras que el mismo Señor Jesucristo nos puso el ejemplo al rezar ‘repitiendo palabras’.

Esto fue lo que sucedió. Era uno de los momentos más importantes en la vida de Nuestro Señor Jesucristo, pues él sabía que había llegado la hora de entregarse para salvación del hombre. Es la oración del Huerto de Getsemaní. ¿Cómo fue su oración? Veamos lo que la Biblia nos dice:

"Se alejó de nuevo a orar, repitiendo las mismas palabras" Mc 14,39

Si Jesucristo oró "repitiendo las mismas palabras" entonces también nosotros lo podemos hacer. A menos que alguien diga que también Jesucristo hizo mal al hacerlo así. Aunque usted no lo crea, algunos serán capaces de decir eso con tal de no reconocer su equivocación.

2.- Los Salmos tienen oraciones repetitivas.

Al parecer muchos hermanos protestantes no han leído atentamente la palabra de Dios, pues en ella encontramos que varios salmos de la Biblia son oraciones que tienen partes que se van repitiendo cada dos o tres versículos. Eso era algo muy común en la Biblia. Por ejemplo:

El salmo 29 Repite: "Voz de Yahvé".

El salmo 46 Repite: "Con nosotros Yahvé rey de los ejércitos".

El salmo 80 Repite: "Oh Dios haznos volver".

El salmo 107 Repite: "Den gracias a Yahvé".

3.- Por supuesto que el Rosario es una oración bíblica.

  • En el Rosario "repetimos palabras" así como Jesús lo hizo. Mc 14,39
  • El Padre Nuestro está en la Biblia. Mt 6,9-13
  • Gran parte del Ave María está en la Biblia. Lc 1,28-55: Jn 2,1-11
  • El Gloria (Alabanza trinitaria) está en la Biblia 2 Cor 13,13-14

4.- Los ´misterios´ del Rosario en su mayoría son pasajes bíblicos:

Misterios gozosos:

Primer misterio: La Encarnación del Hijo de Dios Lc 1,26-38
Segundo misterio: La Visita de María a Isabel Lc 1,39-45
Tercer misterio: El nacimiento de Jesús Lc 2,1-7
Cuarto misterio: La Presentación del niño Jesús Lc 2,22-34
Quinto misterio: Perdido y hallado en el templo Lc 2,41ss

Misterios Dolorosos:

Primer misterio: La oración de Jesús en el Huerto Mc 14,32-38
Segundo misterio: La Flagelación de Jesús Mc 15,15
Tercer misterio: La Coronación de espinas Mc 15,16-19
Cuarto misterio: Jesús con la Cruz a cuestas Mc 15,21-22
Quinto misterio: Crucifixión y muerte de Jesús Jn 19,18-30

Misterios gloriosos:

Primer misterio: La resurrección de Jesucristo Mt 28,1-6
Segundo misterio: La Ascensión de Jesús Mc 16,19-20
Tercer misterio: La Venida del Espíritu Santo Hech 2,1-4
Cuarto misterio: La Asunción de María Cant 6,10
Quinto misterio: La coronación de María Ap 12,1ss

Misterios de la Luz

1.- Su Bautismo en el Jordán Mc 1,9-10
2.- La autorrevelación en las bodas de Caná Jn 2,1-11
3.- El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión Mc 1,15
4.- La Transfiguración Mc 9,2-8
5.- La Institución de la Eucaristía. Lc 22, 19

Aunque a muchos no les agrade o piensan que no hay que hacerlo, sí hay algo bíblico, eso es el Rosario, con las evidencias bíblicas que ya lo hemos mostrado.

Además, ¿acaso a una esposa le molestará que su marido le diga una y otra vez: "te quiero mucho" "te quiero mucho" "te quiero mucho"… ? Por supuesto que no, sino todo lo contrario.

De igual manera el Rosario es un "ramillete de rosas" para María, pidiendo su intercesión y glorificando a Nuestro Señor Jesucristo.

El Rosario gira alrededor de la persona de Jesucristo.

Gracias por escribirnos y esperamos que sigas creciendo en el conocimiento de tu fe para poder vivirla y defenderla.

Reza el Rosario. Te lo recomiendo.

8. La intercesión de María ¿Está fundamentada en la Biblia?

Autor: Por Martin Zavala M.P.D. | Fuente: Defiendetufe.org

¿En qué parte de la Biblia se dice que María intercede entre Dios y los hombres?.

Pregunta:

Me gustaría saber en qué parte de la Biblia se dice que María intercede entre Dios y los hombres, les pido un solo fundamento bíblico. Dios les guíe.

Les pido su opinión para poder argumentar este asunto. Gracias

Respuesta

La parte donde en la Biblia se dice que María intercede entre Dios y los hombres, está en el Evangelio de Juan capítulo 2 versículos del 1-11.

1.- El primer milagro de Jesús fue por la Intercesión de la Virgen María.

Expliquemos detenidamente este pasaje para ver lo que sucedió:

«Tres días después se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús.
Fue invitado también a la boda Jesús con sus discípulos.

Y, como faltaba vino, porque se había acabado el vino de la boda, le dice a Jesús su madre: «No tienen vino.»

Jesús le responde: «¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora.»

Dice su madre a los sirvientes: «Hagan lo que él les diga.»

Había allí seis tinajas de piedra, puestas para las purificaciones de los judíos, de dos o tres medidas cada una. Les dice Jesús: «Llenen las tinajas de agua.» Y las llenaron hasta arriba.

… Dice el mayordomo: «Todos sirven primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el inferior. Pero tú has guardado el vino bueno hasta ahora.»

Así, en Caná de Galilea, dio Jesús comienzo a sus señales. Y manifestó su gloria, y creyeron en él sus discípulos». Jn 2,1-11

María intercede ante Dios por los hombres. Expliquémoslo:

*Allí María ve que hay Una necesidad "Y, como faltaba vino, porque se había acabado el vino de la boda, le dice su Madre(María) a Jesús: "No tienen vino." Jn 2,3

*Jesús le contesta "¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora." Jn 2,4

*Esta respuesta es porque María obviamente esta pidiéndole A Jesús que es Dios (Jn 1,1;Jn 5,23;Jn 20,28), que haga algo por esa necesidad que allí había.

  • Entonces eso es Interceder, y si lo hizo a favor de las personas que celebraban ese momento entonces intercedió Por esos hombres. Jn 2,6

De esta manera una persona que desee conocer un pasaje bíblico donde María intercede ante Dios por los hombres le bastará leer este pasaje bíblico donde se unieron estos cuatro aspectos:

1) María
2) Intercediendo
3) Ante Dios
4) Por los hombres.

2.- Si intercedió estando en la tierra, con mayor razón lo hará estando plenamente unida a Dios en el cielo.

Por supuesto, si María intercedió aquí en la tierra, con mayor razón lo hará ahora al estar plenamente unida a Dios, pues dice el Apóstol Pablo que el amor nunca pasará.

Si por amor María intercedió aquí, ahora allá lo podrá hacer mucho más.

"El amor nunca pasará. Desaparecerán las profecías. Cesarán las lenguas. Desaparecerá la ciencia. 1 Cor 13,8

Además, si Jesucristo escuchó y respondió a la oración del malhechor por un momento de fe cuando estaba en la cruz (Lc 23,42), con mayor razón escuchará a su madre (Lc 2,16) que hizo en perfección la voluntad de Dios y dijo: "he aquí la esclava del Señor. Hágase en mi según tu Palabra" Lc 1,38

Si por un minuto de fe escuchó y respondió al malhechor, ¿Qué no hará Jesús por su madre que tuvo una vida de fe y obediencia?

Recuerde al Apóstol Santiago hablando sobre la intercesión:

"La oración del justo tiene mucho poder"
Stgo 5,16

Así de fuerte será la oración e intercesión de María.

Nota: El error del protestante se da porque malinterpreta el pasaje de 1 Tim 2, 5 donde dice que Cristo es el único mediador. Allí se está refiriendo a que la salvación nos viene solamente por medio de Cristo y en eso estamos 100% de acuerdo.

Los católicos no creemos que los santos o Maria sean nuestros salvadores. Creemos lo que la Biblia dice, que todos podemos interceder unos por otros. La única mediación de Jesucristo no está en contra de la intercesión. De hecho la Biblia dice que todos somos intercesores:

"Oren unos por otros intercediendo por todos los santos"(Ef 6,18)

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