por makf | 21 Ago, 2025 | Libro 4
Cuando Ketu completó doce años de edad, fue enviado a un maestro de un monasterio, con el cual estudió doce años. Al terminar su aprendizaje, volvió a su casa lleno de orgullo.
Su padre, para probarlo, le dijo: ¿Cómo podemos conocer aquello que no vemos? ¿Cómo podemos saber que Dios, el Todopoderoso, está en todas partes?
El chico comenzó a recitar las escrituras sagradas, pero su padre lo interrumpió: Esto es muy complicado; ¿no existe una forma más simple de aprender sobre la existencia de Dios?
- No que yo sepa, padre mío. Hoy en día soy un hombre culto, y necesito de esa cultura para explicar los misterios de la sabiduría divina.
- Perdí mi tiempo y mi dinero enviando a mi hijo al monasterio - se quejó el padre. Y cogiendo a Ketu por las manos lo llevó a la cocina. Allí llenó una vasija con agua, y mezcló un poco de sal de grano. Después, salieron a pasear por la ciudad.
Cuando volvieron a la casa, el padre pidió a Ketu: "Trae la sal que coloqué en la vasija…" Ketu buscó la sal, pero no la encontró, pues ya se había disuelto en el agua. Entonces, ¿ya no ves la sal? - Preguntó el padre. No. La sal está invisible. Prueba, entonces, un poco de agua de la superficie de la vasija. ¿Cómo está? Salada.
- Prueba un poco del agua del medio. ¿Cómo está? Tan salada como la de la superficie.
- Ahora prueba el agua del fondo de la vasija y dime qué gusto tiene.
Ketu la probó y el gusto era el mismo que antes.
- Has estudiado tantos años y no consigues explicar con simplicidad cómo Dios es
invisible y está en todas partes, - dijo el padre. Usando una vasija de agua y llamando sal a Dios, yo podría hacer entender eso a cualquier campesino. Por favor, hijo mío, olvida la sabiduría que nos aleja de los hombres, y vuelve a procurar la inspiración que nos aproxima a Dios.
Sacar provecho de un buen consejo, exige más sabiduría que darlo. Lo que tenemos que aprender, lo aprendemos haciéndolo.
por makf | 21 Ago, 2025 | Libro 4
Agradécele a Dios por haber puesto en tu camino a personas buenas que te corrigieren en tus defectos.
La persona que nos corrige demuestra mucho amor al hacerlo, porque son muchos quienes, en lugar de corregirnos, utilizan nuestros fallos y errores como tema de conversación entre sus amistades, pero nada más.
Si quieres mejorar de verdad, lo primero que debes aprender es a aceptar las correcciones que te hagan, sin poner defensas, excusas y pretextos.
Ante una crítica, lo primero que debes hacer es reflexionar por qué te lo dicen y si en verdad se justifica el señalamiento.
A pesar de que algunos se consideran intachables, todos tenemos defectos. Y aunque estemos llenos de ellos, el Espíritu Santo nos da discernimiento para caer en la cuenta de las virtudes que también poseemos.
LOS DEFECTOS DISMINUYEN A MEDIDA QUE SE LLEVAN A CABO BUENAS ACCIONES
por makf | 21 Ago, 2025 | Libro 4
Cuando estés en dificultades y pienses en desistir, MIRA PARA
ATRÁS y recuerda los obstáculos que ya superaste.
Si al tropezar y caer, te levantaste, y no te quedaste postrado, MIRA PARA EL FRENTE y olvida lo pasado.
Al sentirte orgulloso por alguna realización personal, MIRA PARA ADENTRO y sondea tus motivaciones.
Antes que el egoísmo te domine, mientras tu corazón sea sensible, MIRA PARA LOS COSTADOS y auxilia a los que se te acercan.
En la subida rumbo a las altas posiciones, si estás alcanzando concretar tus sueños, MIRA PARA ABAJO y observa si no estás pisando a alguien.
En todos los momentos de la vida, sea cual fuere tu actividad, MIRA PARA ARRIBA.
por makf | 21 Ago, 2025 | Libro 4
Mi trabajo es un trabajo como el de casi todos, pero yo escojo qué clase de día quiero tener…
Hoy puedo amargarme porque tengo que trabajar, o puedo gritar de alegría porque tengo trabajo.
Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas, o puedo reír porque las espinas tienen rosas.
Hoy puedo quejarme, porque tengo que hacer las labores del hogar, o puede sentirme honrado, porque tengo un techo dónde vivir.
Hoy puedo frustrarme porque no tengo dinero, o puedo estar satisfecho de mi ingenio, para ahorrar.
Hoy puedo protestar porque amaneció con lluvia, o puedo darle gracias a Dios porque el agua existe.
Hoy puedo compadecerme de mi salud, o puedo aceptarlo, porque el dolor me redime.
Hoy puedo disimular mis defectos, para quedar bien con mis semejantes; o disimular mis pequeños heroísmos, para quedar bien con Dios.
Hoy veo mis manos… pueden dañar, destruir y maltratar; pero también pueden acariciar, curar y sostener.
Hoy puedo pensar que Dios es un espejo del hombre, o considerar que el hombre está hecho a imagen de Dios.
Hoy puedo ponerme de mal humor, porque escuché una crítica; o puedo aprovechar esa ocasión, para desagraviar y reparar.
Hoy puedo llorar porque perdí a un ser querido, o puedo pensar que llegó a su Patria verdadera.
Hoy puedo tener contradicciones y maldecir la vida, o puedo ver una ocasión de ayudar a Jesús a llevar su Cruz.
Hoy puedo angustiarme, porque tengo una pausa en el día, o puedo alegrarme porque puedo hacer oración.
Hoy puedo arrastrar la cobija el día completo, o puedo caminar con novedad de sentido.
Hoy se me ha dado una "vida pequeña" para que la derroche en el placer, o la aproveche buscando el bien de los demás y la felicidad.
Hoy aprendí que lo más importante en la vida no es ganar dinero, ni ascender en la escala social, ni recibir honores…
Lo más importante en la vida, es el tiempo que dedicamos a las personas que amamos.
Vive cada día como si fuera el único o el último que tienes…
"LA DIFERENCIA ENTRE UN DÍA "GRIS" Y UN DÍA CON SENTIDO, DEPENDE DE LA FORMA COMO SE AFRONTA…"
por makf | 21 Ago, 2025 | Libro 4
¿Quieres saber qué amas? Mira de qué hablas y en qué piensas.
Es una desgracia tener el corazón seco, y atrapado por el dinero y las cosas o el sexo.
Cuanto más cerca esté tu corazón de la expresión más elevada de la vida, más vivirás feliz, y harás a otros felices.
Hay una escala de menos a más:
Cosas, (dinero), plantas, animales, hombre (belleza, bondad. Sabiduría). Dios…
¿En que escalón estás? ¿En qué piensas que hablas más?
El amor a todo es bueno. Desde las cosas hasta Dios. Pero lo malo es quedarse estancado, detenido en algún escalón inferior, sin ascender o seguir adelante. Detenerse, es dejar de crecer, es dejar de subir, y si te cansas de subir, desciendes, dejas de vivir.
Tu boca hablará de lo que ames, de lo que vivas. Y tus palabras y pensamientos serán la expresión de lo que hay en tu corazón. Si en tu corazón hay cosas, dinero, maledicencia o sexo, de eso hablaras. Pero si en tu corazón hay belleza, bondad, sabiduría, amor y está Dios, de eso y de El hablará tu boca.
Como dice Jesús: "De la abundancia del corazón, habla la boca".
Vamos… practica y verás qué fácil es llenar tu corazón de virtud. Entonces descubrirás que de tu boca sale un río de vida abundante para los que te escuchan. Entonces serás luz y sal de la tierra, de esa luz y esa sal a la que se refería Jesús: "Ustedes son la luz del mundo…"