6. Católico a mi manera: ¿Por que ir a Misa?

Autor: Cristian Kesternich | Fuente: facebook.com/comics.catolicos.va

Ir a Misa no es cuestión de "ganas", sino estar convencidos de la grandeza del acto, más importante de la vida de la Iglesia.

Ser "Católico a mi manera" es la manera más eficiente de no ser católico.

Seamos Católicos a la manera de Cristo, que es la única y verdadera forma de ser cristianos católicos.

Tal vez leer este artículo, te ayude a comprender la grandeza e importancia de asistir a ella.

¿Por que ir a Misa?
Autor P. Llucià Pou | Fuente: Catholic.net 

Jesús dice que donde hay dos o tres reunidos en su nombre ahí está él en medio, y concretamente nos ha dejado una voluntad de repetir lo que él hizo en la última cena, por esto hay una fidelidad a la palabra del Señor en el hecho de ir a Misa: "haced esto en memoria mía", y de ahí arranca una tradición larga y viva, documentada desde entonces (por el año 50 dice San Pablo que "la tradición que yo he recibido y que os he transmitido a vosotros viene del Señor.

Jesús, la noche que había de ser entregado, tomó el pan... y dijo... ´haced esto´" e igual hizo con la copa, al darla repetió: "haced esto en memoria mía". Ha sido transmitido como un testigo que se entrega a lo largo de la historia de generación en generación. Pero una memoria viva, que no pasa, que es vida, pues la Misa es la cena del Señor que se actualiza cada vez que se celebra, hace presente sobre la mesa el sacrificio de su muerte. 

a) Es el memorial de la pascua del Señor

En la despedida de dos personas que se quieren, se recurre a un símbolo: se intercambian un recuerdo... no se puede más, pero lo que nosotros no podemos, lo puede el Señor. Jesucristo, perfecto Dios y perfecto Hombre, no deja un símbolo, sino la realidad: se queda Él mismo. Irá al Padre, pero permanecerá con los hombres. Bajo las especies del pan y del vino está Él, realmente presente: con su Cuerpo, su Sangre, su Alma y su Divinidad.

Se lee en uno de los escritos antiguos (Catequesis mistagórica, de Jerusalén): "Nuestro Señor Jesucristo, en al noche en que iban a entregarlo, tomó pan y, pronunciando la acción de gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: ´tomad y comed; esto es mi cuerpo´. Y después de tomar el cáliz y pronunciar la acción de gracias, dijo: ´tomad, bebed; ésta es mi sangre´. Si fue él mismo quien dijo sobre el pan: ´esto es mi cuerpo´, ¿quién se atreverá en adelante a dudar? Y si él fue quien aseguró y dijo: ´esta es mi sangre´, ¿quién podrá nunca dudar y decir que no es su sangre?

Por lo cual estamos firmemente persuadidos de que recibimos como alimento el cuerpo y la sangre de Cristo. Pues bajo la figura del pan se te da el cuerpo, y bajo la figura del vino, la sangre; para que, al tomar el cuerpo y la sangre de Cristo, llegues a ser un sólo cuerpo y una sola sangre con él. Así, al pasar su cuerpo y su sangre a nuestros miembros, nos convertimos en portadores de Cristo. Y como dice el bienaventurado Pedro, nos hacemos partícipes de la naturaleza divina... 

No pienses, por tanto, que el pan y el vino eucarísticos son elementos simples y comunes: son nada menos que el cuerpo y sangre de Cristo, de acuerdo con la afirmación categórica del Señor; y aunque nuestros sentidos te sugieran lo contrario, la fe te certifica la verdadera realidad: el mismo Jesús que nació de María Virgen, al que adoraron los pastores y vivió en la tierra, está en el sacramento del altar y continúa en la reserva eucarística del sagrario para que lo adoremos, le visitemos, nos arrodillemos ante él.

La fe que has aprendido te da, pues, esta certeza: lo que parece pan no es pan, aunque tenga gusto de pan, sino el cuerpo de Cristo; y lo que parece vino no es vino, aún cuando lo parezca al paladar, sino la sangre de Cristo".

b) El domingo, dia de la resurrección de Jesús, de fiesta y de fe, da nuevo sabor a la vida de cada día.

En la era de la técnica, cuando nos volvemos funcionales y productivos, perdemos la capacidad de admirar, de deleitarnos con las bellezas de la creación y ver en ellas el reflejo del rostro de Dios; y de ahí surgen los motivos de la alegría y la esperanza, que dan nuevo sabor a la vida de cada día, y constituyen el antídoto contra las tentaciones del aburrimiento, la falta de sentido y la desesperación.

Desde los tiempos de los Apóstoles, los cristianos dedicamos el domingo a dar culto a Dios. Es el día de la resurrección, cuando las santas mujeres encuentran el sepulcro vacío y se aparece vivo ante ellas y después a los demás. Es una relación vital con Jesús. Revivimos la experiencia de los primeros cristianos cuando estando juntos de aparece Jesús en medio de ellos, y al domingo siguiente volvió a aparecerse, y otro domingo les envió el Espíritu Santo, como dando continuidad a los encuentros dominicales. 

El día santo tiene una extraordinaria riqueza de significado. Ciertamente, su sentido religioso no se opone a los valores humanos, que hacen del domingo un tiempo para el descanso, para disfrutar de la naturaleza y para entablar relaciones sociales más serenas. Se trata de valores que, por desgracia, corren el riesgo de quedar anulados por una concepción hedonista y frenética de la vida. Los cristianos, viviéndolos a la luz del Evangelio, le imprimen su sentido pleno: la celebración de las maravillas de Dios.

Es impresionante leer el relato de Justino, y ver que hacemos la celebración con la misma estructura que hace 20 siglos (él escribe sobre el 165). Los Hechos de los Apóstoles, como también otros documentos (la carta del año 112 del gobernador de Bitinia al emperador Trajano, hablan del modo de celebrar la Misa).

c) El deber de participar en la Misa

Que la Misa a veces cuesta no es algo nuevo, ya lo dice el Nuevo Testamento en la carta a los hebreos: "ayudémonos unos a otros estimulados por el amor mútuo y las buenas obras, sin faltar a nuestra reunión como hacen algunos". Y en otro documento primitivo (Didascalia, s. III) se anima a no colocar los negocios temporales por encima de la palabra de Dios, abandonándolo todo el día del Señor, corriendo a las ceremonias litúrgicas; es decir, desde los primeros siglos, los Pastores no han dejado de recordar a sus fieles la necesidad de participar en la asamblea litúrgica. Sólo más tarde, ante la tibieza o negligencia de algunos, ha debido explicitar el deberde participar en la Misa dominical... esta ley se ha entendido normalmente como una obligación grave: es lo que enseña también el Catecismo de la Iglesia Católica (n. 2181).

Se comprende fácilmente el motivo si se considera la importancia que el domingo tiene para la vida cristiana; más que una obligación es una exigencia profunda que puede cumplirse desde la víspera, sábado tarde. (Una observación. Las obligaciones en la Iglesia no son por una ley del temor -miedo al castigo- sino de amor, pero a los santos les sirvió mucho el pensamiento de temer las penas del infierno. Así, San Francisco Javier tuvo muy presente "¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si al final pierde su alma?" O sea que hay un temor bueno, "el temor de Dios es el comienzo de la sabiduría", que se opone a los miedos del hombre de hoy al futuro y a la muerte; en cambio, Jesús nos dice que "no temáis a los que matan el cuerpo... temed más bien a aquel que puede, después de matar el cuerpo, echar el alma al infierno"). 

Saber qué es la Misa, con una catequesis adecuada, es vital para participar de modo pleno. Y corresponde ante todo a los padres educar a sus hijos para la participación en la Misa dominical, ayudados por los catequistas... ilustrando el motivo profundo de la obligatoriedad del precepto. Y es que la Misa dominical no es importante porque esté mandado, sino más bien es obligación asistir porque es muy importante, es la fuente y la raíz, el centro de toda la vida cristiana, puede ser como el corazón de la canción de la que hemos hablado antes, de todo lo que hacemos durante la semana: "ha sido para mí como el eje (´pal de paller´) del sentido de mi vida... un momento privilegiado para ir haciendo las opciones que dan sentido a todo... no puedo renunciar a la Misa sin perder lo mejor de mi vida", dice un fiel, y esto es porque contiene el mismo Cristo, el tesoro de la Iglesia: la Misa es como el sol que ilumina y da calor, cada día, a toda la vida del cristiano; y es menester que sea también la fuente y como el centro de la piedad cristiana.

Revivimos la experiencia de los Apóstoles, cuando Jesús se les aparece y Tomás proclama: "¡Señor mío y Dios mío!". Nos alimentamos de Cristo, pan de vida, nos cristificamos por entero, nos transformamos en Cristo, participamos de sus sentimientos hasta pensar como él, valorar las personas y cosas según su corazón, vemos a Cristo en las personas que nos rodean. 

Entonces, ¿por qué es para muchos un peso ir a Misa? Por falta de fe y tantas razones que se pueden resumir en un dejarse llevar por la moda, de lo que hace la gente (por ejemplo, los adolescentes se dejan influenciar mucho por lo que hacen los demás, hasta crear una especie de dictadura). Urge encontrar el sentido cristiano de esta celebración gozosa, la pascua, sin que se queden en el "fin de semana", olvidando la resurrección de Jesús, el mandamiento de santificar las fiestas, en primer lugar con la participación en la Santa Misa: marca el ritmo de la vida espiritual de toda la semana. En una sociedad pluralista en la que estamos es cuando parece necesario más que nunca recuperar las motivaciones doctrinales profundas que están en la base del domingo. 

En esta carta del Papa sobre "El día del domingo" ("Dies Domini") se plantea la celebración plena de esta fiesta, en sentido humano y espiritual, sin diluitlo en el "fin de semana". Es la primera vez que un documento de la Iglesia está específicamente dedicado a la fiesta dominical, la fiesta de la resurrección de Cristo; y -lo ideal es coger el librito del Papa y leerlo con atención- aquí no podemos tratar más que algunos aspectos. Antes la tradición cristiana era muy fuerte y se veía facilitado el ir a Misa, por el ambiente cultural; pero ahora hay que ir "contra corriente", y para esto es necesario entender que Dios es buen pagador: el tiempo que le dedicamos no es tiempo perdido; al contrario, es tiempo ganado para nuestra humanidad, es tiempo que infunde luz y esperanza en nuestros días.

Los primeros tiempos del cristianismo fueron parecidos a los nuestros; cuando interrogan a los mártires -en el juicio para probar su pertenencia al cristianismo, y poder ejecutarlos- sobre la asistencia a Misa, encontramos respuestas como: "-nosotros debemos celebrar el día del Señor, es nuestra ley". Y: "-sí, en mi casa hemos celebrado el día del Señor. Nosotros no podemos vivir sin celebrar el día del Señor". Y la joven Victoria declara: "yo he estado en la asamblea porque soy cristiana". 

Los primeros creyentes sabían que ir a Misa no era cuestión de "ganas", sino que estaban convencidos de la grandeza del acto, el más importante de la vida de la Iglesia, y hacían grandes sacrificios, como recorrer grandes distancias o arriesgar la vida para participar en la litúrgia eucarísticas. Sabían que su primer deber era alabar a Dios por sus beneficios y recibir el cuerpo del Señor para sustento de la vida. E igual que arreglamos los horarios para hacer lo que verdaderamente nos interesa, también si valoramos convenientemente la Misa asistiremos a ella, sacrificando el tiempo que haga falta. Nos dice el Papa: "comprometeos a no dejarla nunca", "os recomiendo la participación en la Santa Misa festiva. Sois cristianos y por eso, no dejéis nunca la Santa Misa. El encuentro con Jesús y con la comunidad parroquial es un deber", "pero debe ser también una alegría y un verdadero consuelo". 

d) El fin de semana

Entendido como tiempo de reposo, a veces lejos del lugar de vivienda habitual, y caracterizado a menudo por la participación en actividades culturales, políticas y deportivas, etc., tiene elementos positivos en la medida que contribuye a los valores auténticos, al desarrollo humano y progreso de la vida social, pero tiene el peligro de que el hombre quede encerrado en un horizonte tan restringido que no le permite ya ver el "cielo". Nos preocupa ver como los chicos salen del colegio el viernes mejor y algunos vuelven mustios el lunes. ¿Que ha pasado en esas 60 horas? Han tenido la posibilidad de hacer cosas positivas (deporte, trabajos, descanso, amistades, ir a Misa...) o negativas (perder el tiempo, una tele desprogramada, vídeos o amistades inconvenientes...). Hemos de protegernos ante un ambiente materialista que transpira en la vida social y medios de comunicación, de falta de valores, y nos puede entrar por ósmosis.

Para evitar el contagio, necesitamos aumentar la presión interior en nuestro hogar, el buen olor de Cristo. No dejarse llevar por la ley del gusto sino adivinar las necesidades de los miembros de la familia, colaborar en proyectos comunes, tomar una parte activa en su formación (ver con ellos la tele escogiendo antes los programas, para fomentar un sano espíritu crítico y diálogo abierto, sin que haya "tabús"; ir a los lugares de diversión con ellos -al menos, saber dónde van-... formarles la conciencia, en definitiva), y con deseo de agradar a Dios, ayudar a que aprovechen el tiempo y se viva la sobriedad en las diversiones El domingo nos revela el sentido del tiempo.

Todos vemos cuán rápido pasa el tiempo de nuestra vida, y nos interrogamos sobre el futuro, el sentido de nuestra historia. Hay un hecho que no es pasado, sino siempre actual. Jesús vino en la plenitud de los tiempos. La resurrección no es un hecho pasado, se hace presente cada siete días y nos trae la comunicación de la vida divina; es un acontecimiento de gracia y de salvación (kairós); recibimos la luz de este sol radiante, aunque aún encontremos nubes que nos hagan pensar en dificultades insuperables, pero en el corazón hay una luz que nos hace tener siempre esperanza.

5. Cultura de la Muerte: Católicas por el derecho a decidir

Autor: Christian | Fuente: apologia21.com 

Esta organización contradice deliberadamente las enseñanzas esenciales de la fe católica por lo que no pueden ser reconocidas como una organización católica.

Hace unos días leía en el periódico (El Sol de Acapulco, sábado 9 de marzo del 2002) un artículo sobre la conferencia "Cuerpo de mujer, campo de batalla" impartida por Pilar Sánchez Rivera, encargada de relaciones interinstitucionales de la organización católica "Por el Derecho a Decidir" (citado textualmente, tal como aparece en dicho artículo), donde afirma que, anualmente se registran alrededor de dos mil quinientos fallecimientos por hemorragias en prácticas de aborto, por lo que es necesario despenalizar el aborto, lo cual sería considerado como un acto de justicia social y de salud pública.

En primer lugar, debemos dejar claro lo siguiente: Vemos que, en el artículo mencionado aparece organización católica "Por el Derecho a Decidir", cuando debería decir: Organización "Católicas por el Derecho a Decidir" que es su nombre correcto, digo esto, porque esta Organización, no es católica aunque lleve dicho sobrenombre.

En este artículo veremos quienes son en realidad estas "Católicas por el Derecho a Decidir" y las afirmaciones que realizan para legalizar el aborto, con esto, esperamos que el lector tenga elementos suficientes para poder realizar un juicio crítico y fundamentado sobre dicha Organización y su postura.

Católicas por el Derecho a Decidir (Catholics for a Free Choice)es una organización anti vida que tiene por finalidad, por un lado ir en contra de la Iglesia Católica y sus enseñanzas y por otro la promoción constante del aborto, la anticoncepción, la esterilización, el lesbianismo, la homosexualidad, el feminismo radical y las doctrinas de la New Age (Nueva Era).

Surge en Estados Unidos en 1970 y usando el título de "Católica" se dedica a sembrar cizaña y discordia entre los verdaderos católicos, como consecuencia, la Conferencia Nacional de Obispos Católicos de los EEUU, declaró el 4 de Noviembre de 1993 que: "Católicas por el Derecho a Decidir, NO ES UNA ORGANIZACIÓN CATÓLICA, muchas personas pueden ser inducidas a creer que esta organización es auténticamente católica, pero no lo es.

No está afiliada ni formalmente ni de ninguna otra manera a la Iglesia". Los Obispos de EEUU hicieron también mencióna la implicación de esta organización con movimientos a favor del aborto en Washington, DC y comparte una dirección postal y fuentes de ingresos con la Federación Nacional del Aborto. Concluyeron afirmando que Católicas por el Derecho a Decidir contradice deliberadamente las enseñanzas esenciales de la fe católica por lo que no pueden ser reconocidas como una organización católica ni apoyárseles como tal.

El 11 de Mayo del 2000, nuevamente la Conferencia Nacional de Obispos Católicos de EEUU dice: Católicas por el Derecho a Decidir es el brazo de los grupos de presión abortistas de EEUU y del mundo. Es un grupo de presión dedicado a respaldar el aborto. Está financiado por poderosas y millonarias fundaciones privadas, para promover el aborto como método de control poblacional. Terminan los Obispos señalando:

"Debido a su oposición a los derechos humanos de algunos de los más indefensos miembros de la raza humana, y porque sus objetivos y actividades deliberadamente contradicen enseñanzas esenciales de la fe católica, Católicas por el Derecho a Decidir no merece ningún reconocimiento o respaldo como organización católica". 

En 1993, Católicas por el Derecho a Decidir tuvo entradas por más de un millóny medio de dólares. Las cinco fundaciones principales que sostienen a esta organización para sus actividades anti-vida y anti-católicas son: Ford, Sunnen, JD MacArthur, Gund y la Fundación Pedagógica de América.

Ahora bien, digamos algunas palabras sobre "por el Derecho a Decidir", una vez visto lo que promueve esta organización (aborto, anticoncepción, esterilidad, ...) conviene preguntarnos: "¿Se puede alegar "derecho" para hacer el mal?, ¿se puede alegar "derecho" para atentar contra la vida de los demás?".

Es cierto que la persona es libre de escoger entre el bien y el mal, el cumplimiento de la ley o la violaciónde la misma, entre ser justa o injusta, entre la honradez y la corrupción, pero en base a ese supuesto "derecho a decidir" toda persona puede hacer uso de su libertad y por tanto de alegar su "derecho", entonces una persona que asesina a otra, que roba, secuestra, viola, ... puede alegar que es libre y, por lo mismo tiene "derecho" a violar, asesinar, robar, dedicarse al narcotráfico, etc.

Vemos por tanto, que no hay nada de justicia social en esta organización que apela a un "derecho" como propio de una mujer "católica" en cuanto a la decisión de dejar con vida o asesinar a un ser humano inocente que aún no ha nacido.

En el Comunicado de la Presidencia de la Conferencia Episcopal Mexicana del 23 de Marzo de 1995, los obispos católicos de México refiriéndose a Católicas por el Derecho a Decidir confirman el objetivo fundamental de esta organización que es el de difundir entre los católicos la idea de que el aborto no es malo y que las mujeres católicas que lo practican no deben tener ningún conflicto con su fe.

Este Comunicado nos dice tambiénque en 1991 apareció esta organización en Cuernavaca y después se extendió a otras ciudades. Se habla del aborto como un crimen, como un desorden moral grave, se establece la pena de la excomunión para quien procura el aborto y sus cómplices. Afirman los Obispos Mexicanos que ningún grupo que promueva el aborto puede llamarse legítimamente católico.

Una vez visto esto, pasaremos a ver cuáles son algunas de las estrategias (inteligentemente engañosas y muy eficaces) de esta organización para legalizar el aborto en Latinoamérica:

1.Maternidad sin riesgos: Consiste en exagerar el número de mujeres que mueren por aborto ilegal en América Latina, para entonces alegar que hay que legalizar el aborto para que éste sea "seguro" para la mujer. Esta estrategia se empleó con éxito en EEUU para legalizar en 1973 el aborto por petición.

Estos grupos proabortistas decían que en EEUU cada año morían de 5 a 10 mil mujeres por aborto ilegal, estas cifras son contradichas por los Centros para el Control de las Enfermedades de ese país, que reportaron entre 50 y 100 muertes maternas por aborto ilegal en esos años, sin embargo, la fuerte propaganda proabortista de estas organizaciones, con la ayuda de los medios de comunicación, pudo más que la verdad. 

2. Leyendo el artículo mencionado al principio de este análisis, comienza diciendo que en Guerrero anualmente se registran alrededor de dos mil quinientos fallecimientos por hemorragias en prácticas de aborto, por lo que es necesario despenalizarlo. Dice también que en todo México se estima que sean 800 mil mujeres las que fallecen por abortos. Es decir, están usando la misma estrategia usada en EEUU, sin embargo no dicen, que por esas supuestas "dos mil quinientas mujeres que mueren en Guerrero" y esas "800 mil que mueren en todo el país", se dieron en Guerrero dos mil quinientos asesinatos de seres humanos no nacidos en Guerrero y 800 mil seres humanos asesinados en todo el país por esas madres que murieron de hemorragias.

Por tanto, tenemos que ver el problema de fondo, el aborto además de ser un asesinato contra un ser humano inocente, puede provocar también la muerte de la madre. Al respecto, un estudio financiado por el gobierno de Finlandia confirmó que las mujeres que se someten a un aborto corren cuatro veces más el riesgo de morir que las que continúan su embarazo y dan a luz.

El estudio analizó másde nueve mil casos y concluyó que las mujeres que abortan tienen cuatro veces más probabilidades de morir al año siguiente, que las que tuvieron a sus hijos. Además las madres que dieron a luz son en un 50% menos propensas a morir que las que no tuvieron hijos. El médico David C. Reardon, encargado de la investigación, explicó que "se trata de un estudio impecable, basado en informaciones verídicas" que "confirma que el hecho de que el aborto sea más peligroso que el parto, no es algo que pueda dudarse". Por tanto, la legalización del aborto, lejos de resolver estos problemas de muertes de mujeres, lo aumenta.

2. Anticoncepción de Emergencia: Consiste en ingerir píldoras anticonceptivas en dosis altas o en la inserción de un dispositivo intrauterino después del acto sexual en el que no se usó anticonceptivos, para evitar el embarazo. Estos métodos son abortivos en caso de que haya ocurrido la concepción, ya que impiden que el óvulo fecundado se implante en el útero provocando el aborto de ese nuevo ser humano.

Estas organizaciones proabortistas niegan que haya un aborto porque dicen que el embarazo comienza en la implantación, nada más alejado de la realidad, ya que está demostrado genética y científicamente que desde el momento en que se une un espermatozoide con un óvulo hay una nueva vida humana: "Desde el momento mismo de la fecundación, desde el instante en que a la célula femenina le llega toda la información que se contiene en el espermatozoide, existe un ser humano". Prof. Jerôme Lejeune, Catedrático de Genética de la Sorborna, París. "La ciencia y el sentido común prueban que la vida humana comienza en el acto de la concepción y que en este mismo momento están presentes en potencia todas las propiedades biológicas y genéticas del ser humano". Consejo de Europa (Resoluciónnº 4.376, Asamblea del 4-X-82). 

3. La Regulación Menstrual: también conocida como "aspiración ginecológica" o "extracción menstrual". Estos términos engañosos, significan el uso de aparatos abortivos de succión antes de confirmar el embarazo, para así burlar las leyes que prohíben el aborto en países latinoamericanos. El Dr. Malcolm Potts dirigente de una organización proabortista reconoce que estos métodos son procedimientos abortivos y que es un método simple y conveniente para realizar abortos donde el aborto es ilegal, y que estos abortos difícilmente podrán ser enjuiciados. Vemos por tanto hasta donde llega el afán de asesinar a un ser humano inocente.

4. La Salud Reproductiva: Es un conjunto de las más insidiosas y peligrosas estrategias proabortistas en la actualidad en América Latina. El término "Salud Reproductiva" fue incluido por la ONU y la IPPF (organizaciones proabortistas) entre los derechos humanos. La Conferencia de Población en El Cairo en 1994 definió la "salud reproductiva" como: la capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos, así como de procrear, y la libertad para decidir hacerlo o no hacerlo, cuándo y con qué frecuencia.

Suponiendo que es necesario el uso de anticonceptivos, la anticoncepción y el aborto, como medios para alcanzar o mantener la "salud". Estas organizaciones, por tanto, convierten el libre acceso al aborto, a los anticonceptivos y a la esterilización en un "derecho humano inalienable", al que ningún gobierno, autoridad (eclesiástica, familiar, etc) podrá sustraerse.

5. La Educación Sexual Hedonista: Centrada en un mercadeo sexual que supuestamente promueve una "sexualidad responsable". Esta educaciónes, para estas organizaciones, el uso principalmente del preservativo o condón así como de los diversos anticonceptivos. No importa que edad tengas, si estás casado o no, si usas a la mujer como un simple objeto de placer sexual, lo que importa es que lo hagas "responsablemente" usando el "condón".

6. Estrategia Legal: La Sociedad Civil: Estas organizaciones cuentan con un frente jurídico para cambiar las leyes según su ideología y con amplísimos recursos económicos para llevar a cabo estos cambios. La mayoría de las ONG´s acreditadas por la ONU para participar en conferencias mundiales son proabortistas.

Estas ONG´s están insertas dentro de la sociedad civil. Esto hace que éstas, representen "la voz del pueblo", de "la sociedad civil", por tanto, contradecir la voluntad de "la sociedad civil" es contradecir a la "democracia". Así, cuando la ONU termina una de sus conferencias y emite un documento cargado de "hermosos" términos: salud reproductiva, salud sexual, derechos reproductivos, perspectiva de género, etc. está proporcionando un instrumento a estas organizaciones para ejercer una enorme presión sobre los gobiernos latinoamericanos (veamos por ejemplo en México la famosa Ley Robles).

7. La estrategia de "Divide y Vencerás": Está estrategia es la más usada por estas organizaciones, principalmente por Católicas por el Derecho a Decidir, para tratar de sembrar división y discordia dentro de la propia Iglesia Católica, única entidad a nivel mundial que defiende la vida humana y la familia con más consistencia y coherencia que ninguna otra. Esta organización ha recibido másde 8 millones de dólares por másde 30 fundaciones de EEUU para llevar a cabo actividades a favor de la "planificación familiar" (aborto, uso de anticonceptivos, etc) en América Latina incluyendo el intentar cambiar la doctrina católica al respecto. Católicas por el Derecho a Decidir, alega ser una "organizaciónpara la justicia social" sin embargo promueve todo aquello que mina y destruye precisamente esa justicia social. El ejemplo también es muy claro en el artículo que estamos analizando. La Sra. Pilar Sánchez Rivera afirma que hay que despenalizar el aborto por justicia social, ¿acaso es justicia social el fomentar y promover el asesinato de seres inocentes no nacidos?

Terminamos este análisis esperando que los argumentos ofrecidos en el mismo permitan al lector contar con un criterio más amplio para no dejarse engañar por supuestas "organizaciones católicas" que usan ese nombre para atacar precisamente a la Iglesia Católica y fomentar y promover la legalizacióndel aborto, del asesinato de seres humanos inocentes no nacidos. Esta promoción no es un ni acto de justicia social ni de salud pública porque atenta precisamente contra ambas.

Marco Antonio Gracia Triñaque
Diplomado en Bioética

Miembro Fundador de Bioética y Desarrollo Humano ONG, A.C.

Director del Centro Local Guerrero de Educadores Integrales, I.A.P.

4. Cultura de la Muerte: Justificar el aborto por problemas económicos

Autor: Christian | Fuente: apologia21.com 

Mito: El aborto debe ser una opción cuando se carece de capacidad para la manutención económica del no nacido.

REALIDAD Si se autoriza legalmente atentar contra la vida del más indefenso e inocente de los individuos, ¿cuál es, entonces, el sentido de la ley? De ninguna manera puede ser una solución aceptable acabar con seres humanos. Como tampoco puede considerarse un delito ser pobre. Existen algunos que desean aplicar con la población aquél dicho de: “muerto el perro, acabada la rabia”.

En un claro reconocimiento al valor de la vida desde la concepción, la Suprema Corte de Justicia de Buenos Aires decidió entregar un subsidio a un bebé por nacer luego de comprobar que la madre, a pesar de querer criar a su hijo no contaba con los medios económicos para mantenerlo. Técnicamente, es el niño por nacer el que recibirá un subsidio de 350 dólares en la persona de la madre durante un año a partir del período del embarazo. La decisión de destinar esta ayuda se realizó luego de conocer la situación de la madre y así evitar que entregue a su hijo en adopción, una posibilidad que se había contemplado a pesar de querer criar al bebé. El caso llegó a la Corte y tuvo un trámite sumarísimo. Es la primera vez que, de esta manera, se reconoce el valor de la vida antes del nacimiento. En la resolución firmada por el Presidente de la Suprema Corte de Justicia, el juez explicó que con esta medida se reconoce el derecho a la protección de la vida “desde la concepción hasta la muerte natural”, como dice la Constitución provincial promulgada en 1994.

En México una solución semejante se podría fundamentar en la aplicación del último párrafo del artículo 4º de la Constitución Federal que señala: “la ley determinará los apoyos a la protección de los menores, a cargo de las Instituciones Públicas”.

La administración municipal de la ciudad de Niscemi (Italia), gran centro agrícola de Sicilia, ha decidido ofrecer ayudas especiales a las mujeres que esperan un hijo y se encuentran en situación de dificultad económica. El presupuesto municipal prevé una ayuda económica de hasta 6,000 dólares para las mujeres que renuncian al aborto y deciden llevar hasta el final su embarazo.La iniciativa forma parte de un proyecto más amplio denominado “Ventanilla Infancia”. El programa ha sido dotado económicamente con 115,000 dólares. El concejal confiesa que la idea le vino tras una conversación con una enfermera profesional del hospital local que le reveló que la mayoría de las mujeres que se dirigían a la sanidad pública para abortar lo hacían empujadas por su difícil situación socioeconómica. Este programa, que se ha podido poner en marcha desviando fondos del gabinete del alcalde, prevé también la creación de obras caritativas dirigidas por entidades religiosas y asociaciones sin ánimo de lucro para la asistencia a niños necesitados; el refuerzo de las estructuras de servicio a la infancia, como las guarderías; la activación de centros de reunión para niños y adolescentes; y la institución de servicios de apoyo a las actividades escolares y extraescolares.

También en la ciudad de Milán (Italia), la alcaldía otorga una ayuda de un millón de liras al mes (500 dólares) a las mujeres embarazadas que, encontrándose en dificultades económicas, deseen tener su hijo en vez de abortar, casadas o solteras, italianas o extranjeras. El objetivo es proteger la maternidad de las personas poco con pocos recursos y evitar el aborto por motivos económicos.

Esas pobres mujeres lo que necesitan es apoyo, pero esa ayuda no debe consistir en matar a los hijos. Permitir el aborto por razones económicas, no significa ningún progreso o adelanto social, sino todo lo contrario: la civilización que promueve el aborto por razones económicas es totalmente antisolidaria y descubre una gran pobreza y miseria humanas.

Así lo demostró la legislación en Yucatán, en donde está considerado legal el aborto por la situación económica de los padres. Cuando es claro, para cualquier mexicano auténtico, que la solución debería ir en sentido contrario, pues la cultura de este país tradicionalmente ha sabido dar acogida al más necesitado, por ello la legislación debería prever un sistema más acorde con nuestras costumbres, en la que el cuerpo social sea valorado a cada nivel, y al mismo tiempo se mantengan vivas las ricas y múltiples relaciones humanas que garantiza la existencia de una red capaz de sostener los miembros más débiles.

¿Por qué algunos se plantean que para ayudar haya que abortar? Simplemente porque no son personas aptas para gobernar. 

3. Cultura de la Muerte – Mito: La mujer tiene derecho de su cuerpo

Autor: Oscar Fernández Espinoza de los Monteros 

4 MITO. El aborto debe permitirse porque la mujer tiene derecho a disponer de su cuerpo. 

REALIDAD. Tratándose del aborto no se está manipulando el propio cuerpo, sino que se acaba con la vida de otra persona sobre la que no tiene derecho, menos aún de eliminarla.

Además, el derecho al propio cuerpo tiene sus límites; por ejemplo, no es permitido manejar en estado de ebriedad, venderse como esclavo, o desvestirse en vía pública, y esto ¿por qué? porque ser dueños del propio cuerpo no justifica cualquier acción.

En años recientes, ciencias como la genética, la inmunología y la fecundación in vitro (fivet) lo han demostrado cada una por su cuenta: madre e hijo son seres distintos. De ella recibe alimento y espacio para vivir. En efecto, la posibilidad misma de la fivet representa una prueba contundente de que el embrión no constituye un apéndice de la madre.

A la mujer que ha consentido acabar a su propio hijo, una sociedad permisiva quizá no encuentre gran dificultad en dejar pasar esa acción, lo peor es que ella misma no se lo perdonará fácilmente. Y si efectivamente se sobrepone y hace callar a su conciencia, lo hace a base de insensibilizarse, de destruir su sentido de valores, de desfeminizarse, de deshumanizarse. 

De hecho, en principio, ningún tipo de mujer normal persiste en apoyar la muerte de los hijos, en todo caso buscaría otras alternativas no violentas o menos brutales.

En una entrevista a Norma Mc Corvey, la mujer cuyo caso -en el que intervino con el seudónimo de Jane Roe- dio origen a la sentencia del Tribunal Supremo Roe versus Wade (1973), que liberalizó el aborto en E.U.A., comentó que en 1991 empezó a trabajar en una clínica abortista y conoció de cerca la realidad del aborto. En 1995 anunció que había cambiado de mentalidad, y dijo: conozco muy poca gente que pueda presenciar un aborto y después seguir estando a favor de él.

Ante la pregunta de si ¿no hay entre ellas personas sinceras que piensan que de esta forma ayudan a las mujeres? contestó: algunas quieren tal vez convencerse de que trabajan por una buena causa, pero para ellas es sólo un debate intelectual. Todo lo que quieren es hacer progresar su causa. Si sintieran verdaderamente algo por las mujeres, intentarían ayudarlas de otra forma.

El caso también es paradójico, porque esta mujer, relacionada con la muerte de millones de no nacidos, nunca ha abortado. McCorvey era una mujer soltera, de 21 años, embarazada por tercera ocasión, pobre e inculta. Cuando la sentencia fue favorable al aborto, ya había nacido su hija, así que la dio en adopción, al igual que las dos niñas anteriores. Ahora está en contra del aborto en cualquier periodo del embarazo.

Cada vez se lucha más contra la violencia intrafamiliar, por lo que se puede preguntar: ¿Cabe peor violencia que matar a un hijo en el seno materno?

2. Cultura de la Muerte: Aborto y pobreza

Autor: Fernando Pascual

El aborto no es un problema ligado a la pobreza, sino al nivel ético de los pueblos.

Algunos piensan que el fenómeno del aborto está relacionado con la pobreza en la que viven tantísimos seres humanos. Nos dicen, mirando especialmente a América Latina, que millones de familias sufren por culpa de crisis económicas y desequilibrios sociales, marginadas por un sistema que genera injusticias y mantiene en la indigencia a pueblos enteros.

En esas condiciones socioeconómicas, miles de mujeres abortan a sus hijos. Muchísimas veces, nos repiten, en casas o centros carentes de higiene, sin ninguna “seguridad”, con grave peligro para la vida de esas madres.

Por lo mismo, no faltan quienes proponen que se pueda garantizar, al menos por ahora, una asistencia sanitaria adecuada para que estas mujeres puedan tener “abortos seguros”. Más aún, algunos ejercen una fuerte presión para que se despenalice o legalice el aborto en aquellos países latinoamericanos que todavía consideran el aborto como un delito.

Hay que decir, sin embargo, que estos análisis están llenos de errores, y que la “solución” que proponen es completamente injusta y engañosa.

En primer lugar, porque es falsa la ecuación “pobreza = aborto”. Basta con mirar las tristes estadísticas de aborto en el mundo para reconocer que millones de mujeres de los países más desarrollados eliminan a sus hijos antes de nacer. El aborto, por lo tanto, toca a todos: ricos y pobres, personas instruidas y personas sin titulación escolar, adolescentes, jóvenes y mujeres ya adultas, casadas y solteras.

En segundo lugar, porque la verdadera causa del aborto no es la situación económica en la que uno viva, sino la carencia de amor y de principios éticos. Millones de mujeres pobres de todo el mundo que inician el embarazo tienen una gran capacidad de amar y una clara rectitud moral. Gracias a sus principios hacen todo lo posible para proteger y cuidar al hijo antes de nacer, y para darle todo lo que esté a su alcance (a veces muy poco, por culpa de la indiferencia de los más ricos y potentes del planeta) para alimentarlo y cuidarlo una vez nacido.

A la vez, por desgracia, millones de mujeres con un alto nivel de instrucción, incluso con títulos universitarios, con facilidad de acceso a una excelente atención médica, con dinero suficiente para mirar con seguridad hacia el futuro, abortan. Lo hacen porque el amor está herido, porque la esperanza flaquea, porque la vida del hijo es vista no como un don, sino como un obstáculo a otros proyectos o intereses. Como si la vida de un ser humano estuviese sometida a los deseos de otros, como si el hecho de que el hijo aún no haya nacido fuese una especie de licencia para asesinarlo en el seno de su misma madre.

En tercer lugar, es absurdo considerar envidiables a las mujeres de algunos países por tener acceso a un “aborto seguro”, y ver el aborto clandestino o “inseguro” como una injusticia que padecerían las mujeres pobres. Un delito no deja de ser delito si el delincuente lo comete en condiciones de mayor seguridad para su vida física. Terminar con la vida de un hijo, como recordó con valentía el Papa Juan Pablo II, es siempre un delito, aunque algunas leyes lo presenten como un “derecho” (cf. “Evangelium vitae” nn. 68-74), aunque se haga en hospitales con excelente instrumental médico y con un alto nivel de higiene. Terminar con la vida de un hijo, en una barraca o en una clínica situada en un barrio de ricos, será siempre una de las mayores desgracias que pueda ocurrir en la vida de una madre.

Frente al fenómeno del aborto no cabe más que una actitud firme y clara a favor de las madres y de sus hijos. La mejor ayuda que podemos ofrecer a las mujeres pobres no es permitirles, mediante leyes o mediante “ayudas” internacionales, un “aborto seguro”, sino un embarazo seguro. No hay verdadero progreso ni verdadera justicia allí donde a las mujeres pueda resultarles más fácil abortar que tener y cuidar dignamente a sus hijos.

Igualmente, hay que promover aquellos principios y valores que tanto sirven para el verdadero crecimiento ético de los pueblos. Donde haya familias sanas y estables, donde haya padres y madres abiertos a la vida, donde haya una actitud profunda de amor y de esperanza ante la llegada del nuevo hijo, no podrá existir el aborto. Esto vale para todos: para los ricos y para los pobres.

En justicia hemos de reconocer, a pesar de la ceguera y de la manipulación de algunos, que millones de mujeres pobres son mucho más “desarrolladas” y humanamente dignas que millones de mujeres de los países ricos que viven un auténtico “subdesarrollo” ético. Porque las primeras saben que lo más hermoso y grande que pueden hacer es amar a sus hijos, aunque no puedan darles todo lo que desearían. Porque las segundas, pudiendo hacer tanto por sus hijos, a veces prefieren los propios proyectos personales que ese mínimo gesto de amor y justicia con el que están llamadas a acoger a cada uno de sus hijos.

El aborto no es un problema ligado a la pobreza, sino al nivel ético de los pueblos. En la medida en que un pueblo sea promotor del amor, de la justicia y de la vida, el número de abortos disminuirá drásticamente. Porque habrá en el mundo muchas más mujeres con ese rostro infinitamente bello que tienen las madres cuando abrazan con cari_o a cada uno de sus hijos más pequeños.

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