[ 1. ][ 2. ][ 3. ][ 4. ][ 5. ][ 6. ][ 7. ][ 8. ][ 9. ][ 10. ][ 11. ]
[ 12. ][ 13. ][ 14. ][ 15. ][ 16. ][ 17. ][ 18. ][ 19. ][ 20. ]
[ 21. ][ 22. ][ 23. ][ 24. ][ 25. ][ 26. ][ 27. ][ 28. ][ 29. ]
[ 30. ][ 31. ][ 32. ][ 33. ][ 34. ][ 35. ][ 36. ][ 37. ][ 38. ]
[ 39. ][ 40. ][ 41. ][ 42. ][ 43. ][ 44. ][ 45. ][ 46. ][ 47. ]
[ 48. ][ 49. ][ 50. ][ 51. ][ 52. ][ 53. ][ 54. ][ 55. ][ 56. ]
[ 57. ][ 58. ][ 59. ][ 60. ][ 61. ][ 62. ][ 63. ][ 64. ][ 65. ]
[ 66. ][ 67. ][ 68. ][ 69. ][ 70. ][ 71. ][ 72. ][ 73. ][ 74. ]
[ 75. ][ 76. ][ 77. ][ 78. ][ 79. ][ 80. ][ 81. ][ 82. ][ 83. ]
[ 84. ][ 85. ][ 86. ][ 87. ][ 88. ][ 89. ][ 90. ][ 91. ][ 92. ]
[ 93. ][ 94. ][ 95. ][ 96. ][ 97. ][ 98. ][ 99. ][ 100 ]
[ 101 ][ 102 ][ 103 ][ 104 ][ 105 ][ 106 ][ 107 ][ 108 ]
[ 109 ][ 110 ][ 111 ][ 112 ][ 113 ][ 114 ][ 115 ][ 116 ]
[ 117 ][ 118 ][ 119 ][ 120 ][ 121 ][ 122 ][ 123 ][ 124 ]
[ 125 ][ 126 ][ 127 ][ 128 ][ 129 ][ 130 ][ 131 ][ 132 ]
[ 133 ][ 134 ][ 135 ][ 136 ][ 137 ][ 138 ][ 139 ][ 140 ]
[ 141 ][ 142 ][ 143 ][ 144 ][ 145 ][ 146 ][ 147 ][ 148 ]
[ 149 ][ 150 ]
«Anterior - Siguiente»
SALMO 50
1 Salmo de Asaf.
El Dios de los dioses, el Señor,
habla para convocar a la tierra
desde la salida del sol hasta el ocaso.
2 Dios resplandece desde Sión,
que es el dechado de toda hermosura:
3 ya viene nuestro Dios, y no callará;
un fuego devorador lo precede,
la tempestad ruge a su alrededor.
4 El llama desde lo alto al cielo y a la tierra,
para entablar un juicio contra su pueblo:
5 «Reúnanme a mis amigos,
a los que sellaron mi alianza con un sacrificio».
6 ¡Que el cielo proclame su justicia,
porque Dios es el único Juez!
7 «Escucha, pueblo mío, yo te hablo;
Israel, voy a alegar contra ti:
yo soy el Señor, tu Dios.
8 No te acuso por tus sacrificios:
¡tus holocaustos están siempre en mi presencia!
9 Pero yo no necesito los novillos de tu casa
ni los cabritos de tus corrales.
10 Porque son mías todas las fieras de la selva,
y también el ganado de las montañas más altas.
11 Yo conozco los pájaros de los montes
y tengo ante mí todos los animales del campo.
12 Si tuviera hambre, no te diría,
porque es mío el mundo y todo lo que hay en él.
13 ¿Acaso voy a comer la carne de los toros
o a beber la sangre de los cabritos?
14 Ofrece al Señor un sacrificio de alabanza
y cumple tus votos al Altísimo;
15 invócame en los momentos de peligro:
yo te libraré, y tú me glorificarás».
16 Dios dice al malvado:
«¿Cómo te atreves a pregonar mis mandamientos
y a mencionar mi alianza con tu boca,
17 tú, que aborreces toda enseñanza
y te despreocupas de mis palabras?
18 Si ves a un ladrón, tratas de emularlo;
haces causa común con los adúlteros;
19 hablas mal sin ningún reparo
y tramas engaños con tu lengua;
20 te sientas a conversar contra tu hermano,
deshonras al hijo de tu propia madre.
21 Haces esto, ¿y yo me voy a callar?
¿Piensas acaso que soy como tú?
Te acusaré y te argüiré cara a cara,
22 Entiendan bien esto, los que olvidan a Dios,
no sea que yo los destruya sin remedio.
23 El que ofrece sacrificios de alabanza
me honra de verdad;
y al que va por el buen camino
le haré gustar la salvación de Dios».
