por makf | 19 Sep, 2025 | Salmos
[ 1. ][ 2. ][ 3. ][ 4. ][ 5. ][ 6. ][ 7. ][ 8. ][ 9. ][ 10. ][ 11. ]
[ 12. ][ 13. ][ 14. ][ 15. ][ 16. ][ 17. ][ 18. ][ 19. ][ 20. ]
[ 21. ][ 22. ][ 23. ][ 24. ][ 25. ][ 26. ][ 27. ][ 28. ][ 29. ]
[ 30. ][ 31. ][ 32. ][ 33. ][ 34. ][ 35. ][ 36. ][ 37. ][ 38. ]
[ 39. ][ 40. ][ 41. ][ 42. ][ 43. ][ 44. ][ 45. ][ 46. ][ 47. ]
[ 48. ][ 49. ][ 50. ][ 51. ][ 52. ][ 53. ][ 54. ][ 55. ][ 56. ]
[ 57. ][ 58. ][ 59. ][ 60. ][ 61. ][ 62. ][ 63. ][ 64. ][ 65. ]
[ 66. ][ 67. ][ 68. ][ 69. ][ 70. ][ 71. ][ 72. ][ 73. ][ 74. ]
[ 75. ][ 76. ][ 77. ][ 78. ][ 79. ][ 80. ][ 81. ][ 82. ][ 83. ]
[ 84. ][ 85. ][ 86. ][ 87. ][ 88. ][ 89. ][ 90. ][ 91. ][ 92. ]
[ 93. ][ 94. ][ 95. ][ 96. ][ 97. ][ 98. ][ 99. ][ 100 ]
[ 101 ][ 102 ][ 103 ][ 104 ][ 105 ][ 106 ][ 107 ][ 108 ]
[ 109 ][ 110 ][ 111 ][ 112 ][ 113 ][ 114 ][ 115 ][ 116 ]
[ 117 ][ 118 ][ 119 ][ 120 ][ 121 ][ 122 ][ 123 ][ 124 ]
[ 125 ][ 126 ][ 127 ][ 128 ][ 129 ][ 130 ][ 131 ][ 132 ]
[ 133 ][ 134 ][ 135 ][ 136 ][ 137 ][ 138 ][ 139 ][ 140 ]
[ 141 ][ 142 ][ 143 ][ 144 ][ 145 ][ 146 ][ 147 ][ 148 ]
[ 149 ][ 150 ]
SALMO 3
1 Salmo de David. Cuando huía de su hijo Absalón
2 Señor, ¡qué numerosos son mis adversarios,
cuántos los que se levantan contra mí!
3 ¡Cuántos son los que dicen de mí:
«Dios ya no quiere salvarlo»!
4 Pero Tú eres mi escudo protector y mi gloria,
tú mantienes erguida mi cabeza.
5 Invoco al Señor en alta voz,
y él me responde desde su santa Montaña.
6 Yo me acuesto y me duermo,
y me despierto tranquilo
porque el Señor me sostiene.
7 No temo a la multitud innumerable,
apostada contra mí por todas partes.
8 ¡Levántate, Señor! ¡Sálvame, Dios mío!
Tú golpeas en la mejilla a mis enemigos
y rompes los dientes de los malvados.
9 ¡En ti, Señor, está la salvación,
y tu bendición sobre tu pueblo!
por makf | 19 Sep, 2025 | Salmos
[ 1. ][ 2. ][ 3. ][ 4. ][ 5. ][ 6. ][ 7. ][ 8. ][ 9. ][ 10. ][ 11. ]
[ 12. ][ 13. ][ 14. ][ 15. ][ 16. ][ 17. ][ 18. ][ 19. ][ 20. ]
[ 21. ][ 22. ][ 23. ][ 24. ][ 25. ][ 26. ][ 27. ][ 28. ][ 29. ]
[ 30. ][ 31. ][ 32. ][ 33. ][ 34. ][ 35. ][ 36. ][ 37. ][ 38. ]
[ 39. ][ 40. ][ 41. ][ 42. ][ 43. ][ 44. ][ 45. ][ 46. ][ 47. ]
[ 48. ][ 49. ][ 50. ][ 51. ][ 52. ][ 53. ][ 54. ][ 55. ][ 56. ]
[ 57. ][ 58. ][ 59. ][ 60. ][ 61. ][ 62. ][ 63. ][ 64. ][ 65. ]
[ 66. ][ 67. ][ 68. ][ 69. ][ 70. ][ 71. ][ 72. ][ 73. ][ 74. ]
[ 75. ][ 76. ][ 77. ][ 78. ][ 79. ][ 80. ][ 81. ][ 82. ][ 83. ]
[ 84. ][ 85. ][ 86. ][ 87. ][ 88. ][ 89. ][ 90. ][ 91. ][ 92. ]
[ 93. ][ 94. ][ 95. ][ 96. ][ 97. ][ 98. ][ 99. ][ 100 ]
[ 101 ][ 102 ][ 103 ][ 104 ][ 105 ][ 106 ][ 107 ][ 108 ]
[ 109 ][ 110 ][ 111 ][ 112 ][ 113 ][ 114 ][ 115 ][ 116 ]
[ 117 ][ 118 ][ 119 ][ 120 ][ 121 ][ 122 ][ 123 ][ 124 ]
[ 125 ][ 126 ][ 127 ][ 128 ][ 129 ][ 130 ][ 131 ][ 132 ]
[ 133 ][ 134 ][ 135 ][ 136 ][ 137 ][ 138 ][ 139 ][ 140 ]
[ 141 ][ 142 ][ 143 ][ 144 ][ 145 ][ 146 ][ 147 ][ 148 ]
[ 149 ][ 150 ]
SALMO 2
1 ¿Por qué se amotinan las naciones
y los pueblos hacen vanos proyectos?
2 Los reyes de la tierra se sublevan,
y los príncipes conspiran
contra el Señor y contra su Ungido:
3 «Rompamos sus ataduras,
librémonos de su yugo».
4 El que reina en el cielo se sonríe;
el Señor se burla de ellos.
5 Luego los increpa airadamente
y los aterra con su furor:
6 «Yo mismo establecí a mi Rey
en Sión, mi santa Montaña».
7 Voy a proclamar el decreto del Señor:
El me ha dicho: «Tú eres mi hijo,
yo te he engendrado hoy
8 Pídeme, y te daré las naciones como herencia,
y como propiedad, los confines de la tierra.
9 Los quebrarás con un cetro de hierro,
los destrozarás como a un vaso de arcilla»
10 Por eso, reyes, sean prudentes;
aprendan, gobernantes de la tierra.
11 Sirvan al Señor con temor;
12 temblando, ríndanle homenaje,
no sea que se irrite y vayan a la ruina,
porque su enojo se enciende en un instante.
¡Felices los que se refugian en él!
por makf | 19 Sep, 2025 | Salmos
[ 1. ][ 2. ][ 3. ][ 4. ][ 5. ][ 6. ][ 7. ][ 8. ][ 9. ][ 10. ][ 11. ]
[ 12. ][ 13. ][ 14. ][ 15. ][ 16. ][ 17. ][ 18. ][ 19. ][ 20. ]
[ 21. ][ 22. ][ 23. ][ 24. ][ 25. ][ 26. ][ 27. ][ 28. ][ 29. ]
[ 30. ][ 31. ][ 32. ][ 33. ][ 34. ][ 35. ][ 36. ][ 37. ][ 38. ]
[ 39. ][ 40. ][ 41. ][ 42. ][ 43. ][ 44. ][ 45. ][ 46. ][ 47. ]
[ 48. ][ 49. ][ 50. ][ 51. ][ 52. ][ 53. ][ 54. ][ 55. ][ 56. ]
[ 57. ][ 58. ][ 59. ][ 60. ][ 61. ][ 62. ][ 63. ][ 64. ][ 65. ]
[ 66. ][ 67. ][ 68. ][ 69. ][ 70. ][ 71. ][ 72. ][ 73. ][ 74. ]
[ 75. ][ 76. ][ 77. ][ 78. ][ 79. ][ 80. ][ 81. ][ 82. ][ 83. ]
[ 84. ][ 85. ][ 86. ][ 87. ][ 88. ][ 89. ][ 90. ][ 91. ][ 92. ]
[ 93. ][ 94. ][ 95. ][ 96. ][ 97. ][ 98. ][ 99. ][ 100 ]
[ 101 ][ 102 ][ 103 ][ 104 ][ 105 ][ 106 ][ 107 ][ 108 ]
[ 109 ][ 110 ][ 111 ][ 112 ][ 113 ][ 114 ][ 115 ][ 116 ]
[ 117 ][ 118 ][ 119 ][ 120 ][ 121 ][ 122 ][ 123 ][ 124 ]
[ 125 ][ 126 ][ 127 ][ 128 ][ 129 ][ 130 ][ 131 ][ 132 ]
[ 133 ][ 134 ][ 135 ][ 136 ][ 137 ][ 138 ][ 139 ][ 140 ]
[ 141 ][ 142 ][ 143 ][ 144 ][ 145 ][ 146 ][ 147 ][ 148 ]
[ 149 ][ 150 ]
SALMO 1
1 ¡Feliz el hombre
que no sigue el consejo de los malvados,
ni se detiene en el camino de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los impíos,
2 sino que se complace en la ley del Señor
y la medita de día y de noche!
3 El es como un árbol
plantado al borde de las aguas,
que produce fruto a su debido tiempo,
y cuyas hojas nunca se marchitan:
todo lo que haga le saldrá bien.
4 No sucede así con los malvados:
ellos son como paja que se lleva el viento.
5 Por eso, no triunfarán los malvados en el juicio,
ni los pecadores en la asamblea de los justos;
6 porque el Señor cuida el camino de los justos,
pero el camino de los malvados termina mal.
por makf | 19 Sep, 2025 | Job
[ 1. ][ 2. ][ 3. ][ 4. ][ 5. ][ 6. ][ 7. ][ 8. ][ 9. ][ 10. ][ 11. ]
[ 12. ][ 13. ][ 14. ][ 15. ][ 16. ][ 17. ][ 18. ][ 19. ][ 20. ]
[ 21. ][ 22. ][ 23. ][ 24. ][ 25. ][ 26. ][ 27. ][ 28. ][ 29. ]
[ 30. ][ 31. ][ 32. ][ 33. ][ 34. ][ 35. ][ 36. ][ 37. ][ 38. ]
[ 39. ][ 40. ][ 41. ][ 42. ]
Capítulo 42
1 Job respondió al Señor, diciendo:
2 Yo sé que tú lo puedes todo y que ningún proyecto es irrealizable para ti.
3 Sí, yo hablaba sin entender, de maravillas que me sobrepasan y que ignoro.
4 «Escucha, déjame hablar; yo te interrogaré y tú me instruirás».
5 Yo te conocía sólo de oídas, pero ahora te han visto mis ojos.
6 Por eso me retracto, y me arrepiento en el polvo y la ceniza.
7 Después de haber dirigido estas palabras a Job, el Señor dijo a Elifaz de Temán: «Mi ira se ha encendido contra ti y contra tus dos amigos, porque no han dicho la verdad acerca de mí, como mi servidor Job».
8 Ahora consíganse siete toros y siete carneros, y vayan a ver a mi servidor Job. Ofrecerán un holocausto por ustedes mismos, y mi servidor Job intercederá por ustedes. Y yo, en atención a él, no les infligiré ningún castigo humillante, por no haber dicho la verdad acerca de mí, como mi servidor Job.
9 Entonces Elifaz de Temán, Bildad de Súaj y Sofar de Naamá fueron a hacer lo que les había dicho el Señor, y el Señor tuvo consideración con Job.
10 Después, el Señor cambió la suerte de Job, porque él había intercedido en favor de sus amigos, y duplicó todo lo que Job tenía.
11 Todos sus hermanos y sus hermanas, lo mismo que sus antiguos conocidos, fueron a verlo y celebraron con él un banquete en su casa. Se compadecieron y lo consolaron por toda la desgracia que la había enviado el Señor. Y cada uno de ellos le regló una moneda de plata y un anillo de oro.
12 El Señor bendijo los últimos años de Job mucho más que los primeros. El llegó a poseer catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas.
13 Tuvo además siete hijos y tres hijas.
14 A la primera la llamó «Paloma», a la segunda «Canela», y a la tercera «Sombra para los párpados».
15 En todo el país no había mujeres tan hermosas como las hijas de Job. Y su padre les dio una parte de herencia entre sus hermanos.
16 Después de esto, Job vivió todavía ciento cuarenta años, y vio a sus hijos y a los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación.
17 Job murió muy anciano y colmado de días.
por makf | 19 Sep, 2025 | Job
[ 1. ][ 2. ][ 3. ][ 4. ][ 5. ][ 6. ][ 7. ][ 8. ][ 9. ][ 10. ][ 11. ]
[ 12. ][ 13. ][ 14. ][ 15. ][ 16. ][ 17. ][ 18. ][ 19. ][ 20. ]
[ 21. ][ 22. ][ 23. ][ 24. ][ 25. ][ 26. ][ 27. ][ 28. ][ 29. ]
[ 30. ][ 31. ][ 32. ][ 33. ][ 34. ][ 35. ][ 36. ][ 37. ][ 38. ]
[ 39. ][ 40. ][ 41. ][ 42. ]
Capítulo 41
1 Tu esperanza se vería defraudada: con sólo mirarlo quedarías aterrado.
2 ¿No es demasiado feroz para excitarlo? ¿Quién podría resistir ante él
3 ¿Quién lo enfrentó, y quedó sano y salvo? ¡Nadie debajo de los cielos!
4 No dejaré de mencionar sus miembros, hablaré de su fuerza incomparable.
5 ¿Quién rasgó el exterior de su manto o atravesó su doble coraza?
6 ¿Quién forzó las puertas de sus fauces? ¡En torno de sus colmillos reina el terror!
7 Su dorso es una hilera de escudos, trabados por un sello de piedra.
8 Se aprietan unos contra otros, ni una brisa pasa en medio de ellos.
9 Están adheridos entre sí, forman un bloque y no se separan.
10 Su estornudo arroja rayos de luz, sus ojos brillan como los destellos de la aurora.
11 De sus fauces brotan antorchas, chispas de fuego escapan de ellas.
12 Sale humo de sus narices como de una olla que hierve sobre el fuego.
13 Su aliento enciende los carbones, una llamarada sale de su boca.
14 En su cerviz reside la fuerza y cunde el pánico delante de él.
15 Sus carnes son macizas: están pegadas a él y no se mueven.
16 Su corazón es duro como una roca, resistente como una piedra de molino.
17 Cuando se yergue, tiemblan las olas, se retira el oleaje del mar.
18 La espada lo toca, pero no se clava, ni tampoco la lanza, el dardo o la jabalina.
19 El hierro es como paja para él, y el bronce, como madera podrida.
20 Las flechas no lo hacen huir, las piedras de la honda se convierten en estopa.
21 La maza le parece una brizna de hierba y se ríe del estruendo del sable.
22 Tiene por debajo tejas puntiagudas, se arrastra como un rastrillo sobre el barro.
23 Hace hervir las aguas profundas como una olla, convierte el mar en un pebetero.
24 Deja detrás de él una estela luminosa: el océano parece cubierto de una cabellera blanca.
25 No hay en la tierra nadie igual a él, ha sido hecho para no temer nada.
26 Mira de frente a los más encumbrados, es el rey de las bestias más feroces.